Jennifer Pareja, una leyenda hecha a sí misma

Jennifer Pareja durante un compromiso de España de esta temporada / ATELIER PHOTO
Jennifer Pareja durante un compromiso de España de esta temporada / ATELIER PHOTO

El waterpolo español ha sido sacudido hace algo más de un mes por el anuncio de ‘Miki’ Oca, en el que ha anunciado que la principal ausencia de la selección en los próximos Juegos Olímpicos de Río, será la capitana y emblema del equipo Jennifer Pareja. Es noticia, pero por muy poco. Se intuía desde hace tiempo, y se especulaba con que el papel residual de Pareja en la últimas citas internacionales la pondría más pronto que tarde en el punto de mira del seleccionador para ser una de las sacrificadas. Nacida en Olot, Jennifer Pareja apareció en el mundo del waterpolo tras no encontrar la satisfacción en recorrer una piscina una y otra vez de forma individual. La natación no le entusiasmó, pero necesitaba el agua. Aún así, fue campeona de España y récord nacional antes de amerizar en el deporte de la pelota. Hace apenas dos semanas que cumplió 32 años, pero ya en 2002 estrenó su palmarés internacional con un bronce en el Campeonato de Europa Junior de Loulé, para ampliarlo tan solo un año más tarde con otro bronce en el Campeonato del Mundo que se disputó en Calgary. El cuarto puesto en el Europeo de Belgrado ya con la selección absoluta, nos descubrió un diamante que se había ido puliendo y al que muy pocos podían ponerle un precio. Fue en 2006, cuando su arma más potente, su brazo derecho, le ayudó a ser la máxima goleadora de la competición con 12 goles junto a la italiana Tania Di Mario. Solo hubo que esperar dos años para ver los frutos de la primera gran generación de jugadoras de nuestra historia. La plata en el Europeo de Málaga en 2008 tras perder la final contra Rusia, volvió a poner al waterpolo español en el mapa del éxito. Pero entre tanta buena noticia, a Pareja se le escapaba el gran sueño mientras los años iban cayendo sobre su trayectoria. España no pudo estar en los Juegos Olímpicos de Atenas, ni en Pekín, por culpa de un gol. Los torneos preolímpicos fueron el muro de aquel grupo que seguía creciendo, pero al que se le atragantaba la gran cita.

[quote]Fue en 2012 cuando España descubrió a una estrella, que llevó de la mano a las jóvenes talentos a conseguir una plata olímpica que solo ellas esperaban[/quote]

Antes de llegar a Londres, la jugadora del Sabadell pasaría por la época más oscura dentro de su carrera. En 2010, estuvo ausente en el Europeo de Zagreb tras una apendicitis, teniendo que ser operada en la capital croata de urgencia, y un año más tarde, tampoco pudo disputar el Mundial de Shanghai por una lesión en la mano. En aquellas citas, como también sucediese en Roma en 2009, España pasó sin pena ni gloria por los torneos, pero algo se estaba fraguando en las categorías inferiores. Tras años de travesía y a falta de los resultados que se esperaban, se dio un vuelco con la entrada de jóvenes promesas que pedían paso tras ganar el Mundial junior en 2011. Trieste, desde entonces ciudad fetiche para España, donde habían ganado las pequeñas aquel oro, fue la sede del preolímpico en 2012, y Jennifer Pareja pudo cumplir “su sueño de toda la vida”. Así se lo dijo a David Ruiz en una entrevista previa a los Juegos Olímpicos de Londres. Fue entonces cuando España descubrió a una estrella, que llevó de la mano a las jóvenes talentos a conseguir una plata olímpica que solo ellas esperaban.

La que fuera capitana de la selección española hasta el Preolimpico es ya una leyenda / ATELIER PHOTO
La que fuera capitana de la selección española hasta el Preolimpico es ya una leyenda / ATELIER PHOTO

Apareció una jugadora única, con un carácter irrepetible. El equipo bailaba bajo la música de su juego, haciéndose mejores las unas a las otras, formando un equipo que además disfrutaba de un talento maravilloso. Pero su mejor año llegó en 2013, cuando fue nombrada mejor jugadora del Mundo. Consiguió el oro Mundial en Barcelona, y fue nombrada MVP del torneo. En 2014, llevaría al equipo a una nueva medalla de oro. La superioridad de esta España liderada por ella era incontestable, llegando a ganar aquella final ante Países Bajos por un contundente 10-5. Pero de nuevo, apareció el mayor enemigo del deportista, una nueva lesión. El 13 de diciembre de 2014 en un partido de liga que enfrentaba al CN Sabadell y el CN Sant Andreu, Pareja se rompió el ligamento de la tercera falange de la mano izquierda, anunciando un mes después que tendría que pasar por el quirófano. El empeño en recuperarse no se vio recompensado nunca con la vuelta a su mejor nivel, y hasta hoy, pasó a un triste segundo plano en las citas clave de nuestra selección. Aquella jugadora que daba la posesión a España en el inicio de cada cuarto, veía en los últimos encuentros a compañeras como Anni Espar sustituirla en aquella faceta. La imprescindible, pasó a ser un complemento, y la irrupción de jugadoras como Paula Leitón, Clara Espar, Judith Forca o Beatriz Ortiz entre otras, apuntaba, por descarte, a una despedida temprana. “Van a entrar jugadoras jóvenes que están empujando bien, con calidad técnica y crecimiento. Habrá una ausencia importante, que es Jennifer Pareja. Saldrá la lista el miércoles”, fueron las primeras palabras de Oca tras el anuncio. “Cuesta tomar una decisión. Creo que es lo mejor para el equipo. Hay jóvenes que empujan fuerte y el equipo lo necesita. Jennifer tiene experiencia, lleva muchos años pero al final se trata de cuáles son las necesidades del equipo. Creemos que necesitamos esa energía y ese rendimiento. El equipo lo necesita”, continuó. Las explicaciones sobre la ausencia de la capitana prosiguieron ante el interés evidente que despierta la decisión. En cualquier caso, ya es un hecho. Lo que se venía especulando se ha cumplido y Jennifer Pareja no podrá disputar sus segundos Juegos Olímpicos.

HACER UNA GUERRA EN SU ADIÓS ES INJUSTO

¿Merece una leyenda como ella esta despedida?, ¿Merece la jugadora actual ir al torneo por delante de compañeras en mejor estado de forma? Hacer una guerra en el adiós de una de las mejores deportistas de nuestra historia es injusto tanto para ella como para un seleccionador que merece un crédito y un respeto absoluto. Al fin y al cabo una decisión deportiva, podrá ser más o menos justa, acertada o no, pero es el momento de apoyar al equipo que seguirá, y de rendirle el homenaje más merecido a una de la principales culpables de llevar al waterpolo español a lo más alto. ¿Vamos a desaprovechar esta oportunidad? Digámosle adiós como siempre lo hubiésemos hecho. Jeniffer Pareja no merece más que una profunda felicidad en los halagos, y una terrible tristeza por su marcha. Gracias, gracias, y mil veces gracias.

twitter-bird@agustiniglesia

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