El adiós del eterno capitán

“Siempre podré explicarles a mis hijos que Phelps, Bolt y un tío de Ceuta decidimos retirarnos el mismo día”. Así bromeaba Guillermo Molina el día que anunció su retirada de la selección masculina de waterpolo. El ceutí, que junto a figuras como Estiarte, Iván Pérez, Chava Gómez, Dani Ballart, Gabi Hernández o Jesús Rollán ganó el campeonato mundial en 2001 con apenas 17 años, dejaba el combinado nacional tras 15 sacrificados años siendo uno de los fijos en las convocatorias: “Ha sido un camino muy largo, muy duro pero también muy gratificante, y hay que saber decir basta. Tengo dos hijos pequeños y ellos son ahora mi prioridad. He pasado demasiados veranos concentrado y sin tiempo suficiente para dedicarlo a la gente que me rodea”.

UNA DESPEDIDA AGRIDULCE

Lamentablemente, el actual jugador del Pro Recco, que no se plantea dejar el waterpolo hasta que no disfrute jugando, no pudo poner punto y final a su trayectoria internacional con una medalla olímpica que siempre se le resistió. En todas sus participaciones en unos Juegos Olímpicos se repitió la misma historia: cuartos de final, cruce con un conjunto balcánico y derrota. De este modo, Willy no pudo ampliar su extenso palmarés: un oro, una plata y un bronce en Campeonatos del Mundo, un bronce en Campeonatos de Europa, una Champions League, dos Trofeos LEN y varias Ligas y Copas tanto en España como en Italia. No obstante, el jugador se mostró satisfecho por haber tenido la oportunidad de haber representado a su país en 4 citas olímpicas: “Hay deportistas que nunca han podido ir a unos Juegos y yo habré competido en cuatro. Es la hostia”.

twitter-bird@nicolasarlanzon

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