El ‘D10S’ Perrone

Felipe Perrone durante el partido de semfinales ante el Pro Recco / MARCEL TER BALS
No es fácil para nadie determinar quien ostenta tal reconocimiento. Calificar a alguien cómo el mejor jugador del mundo no es moco de pavo, puesto que implica conglomerar en tan sólo una palabras mil y un adjetivos, en su mayoría virtudes. En el fútbol, la pugna por ser considerado mejor jugador del momento mantiene dividido a medio plantea: Messi o Cristiano, Cristiano o Messi. En el caso del waterpolo, los principales organismos internacionales -me refiero a FINA y LEN- parecen tener claro que Filip Filipovic es el waterpolista del momento, reconociéndole como el mejor del Mundo y de Europa del año 2016. El palmarés le respalda. Se hizo el pasado año, entre otros títulos, con un Europeo y unos Juegos Olímpicos con la todapoderosa selección serbia. Números abrumadores para un tipo que particularmente dio la cara en la Final Six de Budapest a pesar del fracaso del Pro Recco. Cuando su equipo peores sensaciones dejaba en el Duna Arena, él mejor jugaba. Fue siempre determinante aunque como bien se vio, no fue suficiente.

A estas alturas no me voy a permitir dudar del nivel de Filipovic, ni mucho menos. Es de los mejores, pero para mí (y no soy el único que lo piensa) no es el mejor. Felipe Perrone ha sido crucial en la etapa más exitosa de la historia del VK Jug. Tras su llegada hace dos años (junto a los también jugones Xavi García y Josip Vrlic) el combinado croata ha vivido una evolución inaudita. De las nueve competiciones disputadas en estas dos temporadas, el Jug ha conseguido ganar ocho de ellas. Un dato sobrecogedor que ejemplifica a la perfección el buen hacer del equipo de Dubrovnik.

Un pequeño gran hombre

Nunca se le fue la sonrisa de la cara. Perrone llegó a la zona mixta con la satisfacción del trabajo bien hecho. Saludó a los periodistas y se dispuso a analizar una final que perdió el Jug ante un arroyador Szolnoki. Tras disputar tres partidos en menos de 72 horas, el hispano – brasileño podía al fin tomarse un respiro y quitarse de encima la presión que supone un Campeonato de estas características. “Ha sido un éxito”, reconoce a WATERPOLISTA.com Perrone, quien lamentó profundamente no “haber podido llegar a la final en condiciones de competir. Tres partidos en tan poco tiempo es mortal y más teniendo en frente a un equipazo como es el Szolnoki que llegó mucho mejor físicamente”.

Más allá de la derrota en la final, Perrone se queda con la garra que desmostó su equipo a lo largo de la competición, donde lograron derrocar (de nuevo, en semifinales) al Pro Recco, que venía por presupuesto y jugadores bajo el papel de claro favorito a recconquistar el cetro continental. “Este partido ha sido quizás el mejor del año. Nadie se lo esperaba. Es más, después del partido le decía a Xavi: ‘la que hemos liado tío’. Fue brutal”, confiesa a la par que explica el porqué de la importancia de este triunfo: “el Recco es una selección mundial a la que es muy difícil ganar (en la fase de grupos perdieron en la ida y en la vuelta) y más si tenemos en cuenta que el Jug tiene nueve jugadores de la cantera”.

¿Cuáles son las claves de esta plantilla? Perrone lo tiene claro: “hemos demostrado de nuevo que lo más importante del grupo es su cohesión. Tenemos una gran capacidad de sacrificio por el otro y quieras o no eso repercute al final en el juego y en los resultados”, puntualiza un deportista que ya piensa en su futuro y todo apunta a que pasa por España. Tal y como venimos informando la reincorporación de Perrone a la selección española parece no tener vuelta atrás, por lo que lo que con casi total seguridad la próxima temporada veremos de nuevo a Felipe en las filas del CN Atlétic Barceloneta, al que considera su segunda casa.

twitter-bird@etoster

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