El espíritu ‘Paraíba’ marca a toda una generación de los Vergara

La de los Vergara es otra de esas bonitas historias familiares en las que los hijos siguen los pasos de sus padres. Y es que Rafa Vergara, que este año ha sido una de las sensaciones del CN Sant Andreu, comenzó en el waterpolo de la mano de su padre, Leo, que fue uno de los mejores jugadores brasileños en los 80.

Sus inicios también se produjeron en su infancia, cuando apenas contaba con 10 años. Como muchos otros, empezó con la natación, pero, poco después, viendo que se defendía con éxito con el balón, dio el salto al mundo del waterpolo. No fue un inicio sencillo, ya que en su zona, Paraíba, no había equipos de mucho nivel. Por ello, a los 15 años, tomó la decisión de irse a vivir solo a Rio de Janeiro, donde, como en Sao Paulo, se concentraban los mejores deportistas. Al ser el único jugador que no había nacido en ninguna de estas localidades, comenzaron a llamarle Leo Paraíba. Sorprendentemente, el mayor logro en activo de Vergara, que se define como luchador e intenso, llegó con el conjunto de su ciudad natal. Con él, tras vencer en la final al Sao Paulo, se llevó el campeonato Brasil.

Tras su retirada, Leo Vergara no se separó del waterpolo. Actualmente, es el coordinador y el entrenador de la primera plantilla del Pineiras do Morumbi. Según él, son más que un equipo, ya que, aparte de ser su punto de equilibrio, son grandes personas dentro y fuera del agua. Una familia que, en la actualidad, disputa el Campeonato de Sao Paulo y la nueva liga brasileña – Polo Aquático Brasil (PAB). Esta última, fue fruto del momento de transformación que está viviendo el waterpolo en su país tras la detención de los dirigentes de la CBDA, sobre los que Vergara prefiere no hablar: “Ya les va a juzgar la justicia brasileña”. Por ahora, los clubs, aparte de buscar una mayor transparencia, esperan divulgar esta disciplina por todo el país.

Crítico con la CBDA

Precisamente, el actual entrenador del Pineiras do Morumbi cree que la mejora del waterpolo brasileño pasa por dar a conocerlo a todo el mundo, algo que depende de la unión de todos los jugadores, entrenadores, árbitros y dirigentes. Aunque por el momento ya se han dado los primeros pasos, como se pudo ver según algunos en los Juegos Olímpicos, cree que todavía queda mucho trabajo por delante. Y es que, para él, a pesar de que, por ejemplo, se venciese a Serbia, la olimpiada fue un completo fracaso, ya que, además de crear una selección que no representaba el waterpolo brasileño, no dejó nada para el futuro. “Solamente dejó deudas y una gran crisis en todo el país”, afirma. Por ello, explica que su implicación fue nula.

Lo que sí que le llena de orgullo y felicidad es el echo de ver que su hijo, con el que, a pesar de que él no tenía un lanzamiento muy bueno, comparte muchas cosas, es feliz y triunfa en España. Uno de sus deseos, el poder verle jugar unos Juegos Olímpicos con una selección de alto nivel. Por este motivo, no descarta que, algún día, Rafa, que por parte de su abuela cuenta con ascendencia española, juegue con el combinado nacional español.

twitter-bird@nicolasarlanzon

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