El rompecabezas del CW Navarra: 5 días de entreno en 30 metros antes del debut

Tanto el primer equipo como las categorías inferiores de la entidad navarra hace malabares para entrenar y jugar hasta en cuatro instalaciones diferentes a falta de piscina propia o municipal fija donde poder hacerlo

El espacio en el que entrena en el CW Navarra no es el más idóneo para un equipo que juega en la máxima categoría del waterpolo español desde hace una década. El combinado navarro lleva desde el año 2016 -fecha en la que dejó de ser Larraina- soportando en sus carnes una crítica situación a la hora de entrenar, puesto que la entidad que preside Fernando Munárriz no tiene espacios propios, por lo que se ve obligado a alquilar el uso de piscina a otras entidades de Pamplona.


“El 25% del presupuesto es para pagar piscinas”

El principal problema -según apuntan desde la directiva- radica en que históricamente la ciudad ha contado siempre con piscinas de los clubes deportivos privados, aunque casi todas ellas de 25×12. Solo hay una de 50×25 que es Amaya. “Estas circunstancias ha hecho que tanto el Ayuntamiento como el Gobierno de Navarra no han necesitado invertir en instalaciones deportivas pues hasta hace pocos años casi todos los habitante de Pamplona eras socios de alguna instalación deportiva“, explica con franqueza el presidente.

Cuatro piscinas diferentes

Esta situación ha convertido al club entero en todo un nómada en busca de piscina, puesto que la Dirección Técnica tiene que ser cada temporada malabares para ubicar a más de 80 deportistas. Llegando a alquilar hasta cuatro instalaciones diferentes. Mientras que el filial que milita en Segunda División juega en UPNA, las instalaciones de Larraina son utilizadas por el primer equipo en sesión matutina -sólo en tres calles- y por la tarde por las categorías -tres calles durante hora y media-. Por otro lado, la piscina municipal Aranzadi sólo se utiliza en invierno y se utiliza lunes, miércoles y viernes tan sólo una hora, ya que pasarse un minuto implica un nuevo pago. Por último, Amaya es la instalación en la que no sólo juega sino en la que también entrena tres días por semana, pero disponiendo de la piscina completa tan sólo una hora.

La realidad es que actualmente, para todo lo que es Pamplona hay dos instalaciones deportivas municipales que disponen de piscina en la que se puede entrenar y jugar a waterpolo, aunque en una de ellas no hay gradas. Estas instalaciones siempre están utilizadas por los usuarios de Pamplona y no pueden ser utilizadas hasta que se cierra, es decir hasta las 21.30h y como muy tarde se cierran a las 10:30. “Desde el pasado año nos obligan a tener un socorrista permanente durante el entrenamiento (no vaya a ser que nos ahoguemos), alegando que es la normativa de Navarra y como es fuera del horario habitual es a costa de nosotros“, reconoce.


“Esto perjudica bastante al primer equipo”

Esta situación pone todo cuesta arriba. Tal y como confiesa a esta web el entrenador del CNW: “llegamos mal al inicio de temporada ya que el espacio es el espacio“. En la primera jornada, el combinado navarro recibirá en Amaya a partir de las 19.30 horas al CN Sabadell. Esto viene a ser un ejemplo del trabajo que vienen haciendo en un humilde club que cuenta con dos equipos en categoría nacional. “Todo esto supone más de un 25% del presupuesto. Y a pesar de esto conseguimos poder iniciar la décima temporada consecutiva en División de Honor y para más inri todos los años acudimos a los diferentes Campeonatos de España de categorías con todos los equipos“, declara.

twitter-bird@etoster

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