Un viaje por la historia de la competición española

Con ésta, arranca la edición 52 de la Liga Nacional en la que destaca como el club más laureado el decano de nuestro waterpolo, el CN Barcelona; a tan sólo un título se encuentra el CNAB, ganador de las últimas doce ediciones

Este fin de semana empieza la 52 edición de la Liga Nacional de waterpolo, una edición especial por muchos motivos, uno por la posibilidad de que el CN Atètic Barceloneta, anteriormente CN Barceloneta, alcance al decano de nuestro deporte al CN Barcelona en el ranking de títulos conseguidos con 18. Es un autentico reto para los marineros que han confeccionado una plantilla con el objetivo de volver a la fase final de la Champions League.

Ellos son el equipo favorito, sus doce títulos consecutivos hasta el momento y su potencial hacen pensar que son candidatos a conseguir ambos retos. Ello no es óbice para que sepan que hay una serie de equipos que, reconociendo su superioridad, quieran ponerlos a prueba semana a semana y aspiren a derrotarles.

Con un claro favorito al título, la lucha para conseguir los lugares de honor de la clasificación, los que llevan a Europa, creo va ser muy abierto con varios aspirantes, lo que hace prever una emocionante lucha jornada a jornada con alternativas y sorpresas que van ha hacer muy atractiva la competición. Para ellos, después de un periodo de renuncias a ello, saben que participar en la competición europea da un plus muy importante a sus equipos, siendo una motivación muy importante para jugadores y técnicos.

“No fue hasta la quinta edición de la Liga Nacional cuando el CN Barceloneta superó al CN Barcelona y logró su primer título; condición que sólo habían logrado hasta el momento estos dos vecinos de la Barceloneta”

También van a estar muy luchadas las plazas de la zona baja, con clubes que aspiran a la vez a ocupar plaza en la Copa del Rey, que parece encaminada a celebrarse en Tenerife, y evitar las plazas de promoción y descenso. Todo parece indicar que seguirá la línea de la temporada pasada con una lucha por cada punto y sin poder respirar aliviado hasta el final.

Todo ello configura una competición muy atractiva, con un partido de la jornada por streaming, el jugador más valioso de la jornada, etc. Consiguiendo poco a poco el “vestido” que el esfuerzo de los clubs merece. La aportación de PREMAAT es un segundo punto de partida para exigirnos entre todos pasar de ser un gran deporte siempre en “pijama” para llegar a ir en traje.

Referentes históricos

Parece muy lejana la primera edición de la Liga Nacional, 1965-66, quizás para muchos lo es, pero, para los que presumimos de canas, parece que fue ayer, pensándolo mejor, anteayer. Fue una Liga Nacional, que no hacía necesario designarla como de División de Honor o de Primera, pues era única. Su ubicación en el calendario era al inicio de año, las licencias en aquel entonces eran de enero a diciembre, y los equipos clasificados eran los seis primeros del Campeonato de Catalunya, que se jugaba de octubre a diciembre, y los dos de Madrid. Ocho equipos que jugaban dos partidos cuando se desplazaban a Madrid, los rivales eran el CD Parque Móvil y el Real Canoe NC desde 1983.

Recuerdo los viajes en avión conjuntos de los equipos catalanes, haciendo noche en el Hotel Colón, en el que, si no recuerdo mal, Juan Gil Sabio conseguía buenos precios. El campeón fue el CN Barcelona, imbatido en competición oficial durante cuatro décadas. No fue hasta la quinta edición cuando el CN Barceloneta les superó, fue el primero que compartió la condición de campeón, sumando tres títulos intercalados con los de dominio del CN Barcelona, hasta que llegó el CN Montjuïc que en el año 76, consiguiendo encadenar cuatro campeonatos, sumando tres más del 84 al 86, siendo el resto de títulos a las vitrinas del club de la escollera.

En 1967 -segunda edición de la Liga Nacional- el CNB también se hizo con el título de Liga con Borrell , Zubicoa , LLimós , Corell , Mas, Casas. Squatting, Codera ,Ollé, Bestit, Escartín y Rubio

El siguiente en luchar por la hegemonía blanquiazul fue el CN Catalunya, su ilusión le llevo a configurar un gran equipo que se consolidó como el mejor del continente. Los títulos si no iban para el club al pie del Parc Güell eran para el CN Barcelona. No fue hasta el 98-99 en que el Real Canoe NC rompió la hegemonía catalana, repitiendo en la siguiente temporada.

“Pronto los equipos españoles apostaron por jugar e Europa”

Antes el CN Helios de Zaragoza estuvo cercano a la gesta. Los madrileños fueron la primera renuncia a participar en la competición europea, sorprendente para todos en aquel momento, medida que desgraciadamente adoptaron más clubs en temporadas posteriores, aunque no en la máxima competición continental. Era un cambio importante, hasta aquel momento los clubes que llegaban a ganar la Liga aspiraban a los títulos europeos, llegando el CN Montjuïc a subcampeón, el CN Barcelona a campeón y al igual que CN Catalunya. Posteriormente el CN Atlètic Barceloneta también llegó a rey del continente.

“Fue e la 98/99 cuando el Real Canoe NC acabó con la hegemonía catalana”

Y llegó el cambio de siglo. La apuesta del CN Atlètic Barceloneta por el waterpolo, le ha llevado a ceder solamente tres títulos al CN Barcelona desde entonces. Un dominio de clubes barceloneses que no hace justicia a la lucha de los clubes del Vallés, CN Terrassa y CN Sabadell han tenido un papel destacado, frecuentando los lugares del pódium, pero sin poder llegar a consolidar un triunfo final. Así como el CE Mediterrani con protagonismo importante en competición internacional.

Fórmulas de competición

Durante estos años los cambios en el reglamento han llevado a jugar con criterios tan distintos como el juego sin límite de posesión, lo que llevaba a los equipos de menor potencial a aprovechar la superioridad numérica para mantener el balón al máximo, o a los que necesitaban anotar goles cuando estaban en inferioridad numérica, a marcarse gol en su propia portería para poder completar el equipo. Más adaptaciones del reglamento fueron los conocidos como “puntos de penalti”.

Con unos dados en la mesa de los auxiliares que sumaban las faltas graves, incluso en ataque, y al llegar la tercera se producía el lanzamiento de la pena máxima, por no hablar de la duración del partido: de los 5 minutos hasta 1980, a ligas con 9 minutos, para volver a los 7, hasta los actuales 8 minutos. Y como no recordar que no hace tantos años -o si- un solo colegiado dirigía los partidos. Y ¿quién no recuerda la bandera que servía para señalar el color del gorro del equipo a que favorecía la falta?. Otro día nos extenderemos en el tema.

El CNB que fue campeón de 1968 con Rubio, Borell, Bestit, Zubicoa, Escartin, Lim, Codera, Casas, Olle y Mas.

¿Y quién es el campeón? Pues las versiones han sido múltiples. La tradicional suma de dos puntos por victoria, uno por empate, y ninguno por derrota ha sido la más utilizada en la historia, pero hasta llegar a la actual del play off, con cuatro, ocho equipos con eliminatorias a tres y a cinco victorias como limite se han vivido otras formulas para decidir el titulo. Por ejemplo el play off total, en la etapa de la A-1 y A2, en la que se cruzaban los equipos de una categoría con la otra en partidos a ida y vuelta. O cuando se consideraba importante jugar el máximo de partidos entre los equipos potentes y se terminaba con una final a cuatro tordos contra todos. Todo ello merece un capítulo especial.

twitter-bird@GasparVenturaM
IMÁGENES: WATERPOLO LEGENDS

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Advertisment ad adsense adlogger