Las licencias femeninas crecieron un 33% los últimos cuatro años

Desde la temporada 2013/2014, las licencias de waterpolo en España se han visto incrementadas en más de un 18%, pasando de 2050 a 2427 con un notado incremento en el ámbito femenino en 195 licencias

Aunque sigue siendo un deporte minoritario a nivel de atletas y, sobre todo, visibilidad, el waterpolo no deja de crecer en España. Y una muestra de eso es el inicio de la temporada 2017/2018, que ha empezado con una clara apuesta de la Real Federación Española de Natación para aumentar la difusión y presencia del waterpolo en el país.

Con la llegada de dos sponsors potentes como PREMAAT e Iberdrola, que han dado el naming para las ligas masculina y femenina respectivamente, las ligas de división de honor han dado un salto de calidad. Cierto es que se trata del primer año y que la adaptación completa por parte de clubes, jugadores y la propia Federación, no se hace de la noche a la mañana. Pero hay que poner en valor el esfuerzo de todos para hacer del waterpolo un deporte con más presencia en la pantalla.

“Si en la temporada 13/14 la diferencia era de más de 1000 entre los dos grandes deportes acuáticos, cuatro campañas más tarde la cifra se ha reducido hasta 676”

Precisamente en este sentido, hay datos que justifican todo este trabajo para relanzar el waterpolo en España. Desde la temporada 13/14, las licencias de waterpolo se han visto incrementadas en más de un 18%, pasando de 2050 a 2427. En Cataluña, la comunidad autónoma con más licencias en buena parte de los deportes acuáticos, han pasado de 631 a 705.

Si alguna selección nos ha dado grandes éxitos estos últimos años, esa ha sido la de waterpolo femenina. Las mujeres también han sido las que han subido más en número de licencias de waterpolo, pasando de 596 a 791 en el plazo de cuatro años (un aumento de 195). Muy de cerca les siguen las masculinas, que han pasado de 1454 a 1636, una subida de 182.

Más cerca de la natación

A nivel estatal, la natación es la disciplina con más licencias (3103), seguida del waterpolo (2427), los masters (1984) y la sincronizada (1025). Aunque la línea ascendente del waterpolo también se ha repetido en la mayoría de disciplinas, hay que decir que la subida en el deporte del balón amarillo ha sido la más pronunciada y le ha hecho recortar distancias con la natación. Si en la temporada 13/14 la diferencia era de más de 1000 entre los dos grandes deportes acuáticos, cuatro campañas más tarde la cifra se ha reducido hasta 676.

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