Raquel Roldán recupera la ilusión en CW Dos Hermanas

Este verano, la boya decidió dar un giro a su carrera y aceptó la oferta del CW Dos Hermanas, club en el que ya es una más y en el que está aportando toda su experiencia con la intención de conseguir la salvación en la élite

Nacida el 5 de noviembre de 1994, Raquel Roldán, que se metió por primera vez en una piscina cuando apenas tenía dos meses, dio sus primeros pasos en el mundo del waterpolo a los doce años porque los cursillos de natación le resultaban muy aburridos. Lo hizo en el Terrassa, club en el que se ha formado durante todo este tiempo como jugadora. Desde sus inicios en Segunda Catalana, su entrenador la colocó en la boya, posición en la que se ha mantenido desde entonces.

“Con Tiago Santos nos apoyamos mutuamente para lograr los objetivos comunes que tenemos en el equipo”

Sus mejores recuerdos están ligados a los ascensos logrados con el conjunto egarense. Entre ellos, el conseguido en Las Palmas de Gran Canaria, que les permitió subir a Primera División, y el de Sant Feliu, que hizo que se hiciesen con una plaza en la División de Honor Femenina. Años más tarde, en su primera participación en la Copa de la Reina, lograron ser subcampeonas. “Es la medalla que mejor guardo por todo el sacrificio que hay detrás de ella y por todo lo que significó ese segundo puesto para un grupo de chicas no profesionales, trabajadoras y estudiantes, con pocos recursos y ayudas pero con muchas ganas, mucho carácter y mucha ilusión”, explica Roldán, quien, a nivel internacional, llegó a participar en un Campeonato de Europa sub 18 en Madrid y jugó con la selección un partido de la World League.

“Quedan muchos partidos para demostrar quién somos”, comenta la jugadora catalana sobre los objetivos en Liga del CW Dos Hermanas

Este verano, la waterpolista, que tras graduarse en Educación Infantil cursa actualmente un segundo grado en Educación Primaria, optó por cambiar de aires y fichó por el CW Dos Hermanas. La oferta del club nazareno le llegó en el momento perfecto, ya que incluso se había llegado a plantear abandonar el waterpolo para centrarse en el trabajo. No se lo pensó mucho, ya que además justo se le había acabado su contrato de maestra. “Me apetecía vivir la experiencia”, afirma la boya, quien dice que el hecho de que hubiese un nuevo entrenador, cosa que implica la creación de un nuevo proyecto, le ayudó a decidirse.

Su adaptación, según ella, está siendo genial. No puede tener ninguna queja. Tanto sus compañeras como sus respectivas familias la acogieron con los brazos abiertos desde el primer día y siempre se ha sentido una más. “Estoy muy agradecida”, asegura Roldán, que añade que a veces resulta complicado estar tan lejos de casa. Quien también ha jugado un papel muy importante ha sido su entrenador, Tiago, con el que se han apoyado mutuamente para seguir creciendo y llegar a los objetivos marcados.

Una mirada diferente

Esta nueva aventura le está permitiendo vivir el waterpolo desde una perspectiva diferente. “Al ser un club más pequeño, todo es más familiar, todo el mundo se conoce”, comenta la ex del Terrassa, quien cree que se están haciendo muchos esfuerzos para que el waterpolo sea cada vez más conocido. Por ejemplo, recientemente se jugó un partido de la World League entre España y Rusia. Raquel Roldán cree que fue todo un éxito gracias a las ganas e ilusión que tienen todos los miembros del club.

“Al ser un club más pequeño, todo es mucho más familiar”, comenta Roldán

En lo que a su equipo se refiere, considera que les ha tocado una primera vuelta complicada, ya que tienen muchos partidos fuera y tienen que viajar mucho. Eso sí, son conscientes de qué encuentros son básicos de cara a conseguir sus metas. Al ser de las jugadoras más mayores, a pesar de su juventud, intenta ayudar en todo lo que puede a sus compañeras. Viendo el trabajo que realizan diariamente, está muy tranquila porque sabe que tendrá una determinada recompensa. “Quedan muchos partidos para demostrar quién somos”, afirma la jugadora del conjunto andaluz, quien cree que, como cada año, la parte baja de la Liga estará muy ajustada y que tendrán que realizar grandes esfuerzos para lograr puntos.

En cuanto a su futuro, a la boya, que está recuperando la ilusión, le gustaría seguir jugando durante muchos años más. También tiene claro que le gustaría volver a jugar con su hermana Anna, a la que echa mucho de menos porque tenían una conexión especial dentro del agua. “Hay Raquel para rato”, asegura Roldán, quien tiene claro que lo mejor siempre está por venir y que el día que deje de sentir el cosquilleo y los nervios que siente cada sábado dejará el waterpolo.

twitter-bird@nicolasarlanzon

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