El Steaua demostró (una vez más) quien manda en la ciudad

La rivalidad entre los vecinos de Steaua y Dinamo no pasó desapercibida en la última jornada de la Superliga rumana en la que ambos rivales protagonizaron un clásico en el que las pasiones no logran superar la historia más reciente

la presencia de un ambicioso Steaua Bucarest en la fase de grupos de Champions League -y de DiGi Oradea en rondas preliminares- ha reavivado la llama del waterpolo rumano. Rumanía ansia waterpolo al máximo nivel y eso se nota en el categoría que parece coger su Campeonato ligero, pero también en las pasiones que despiertan los partidos y su entorno. Los clubes saben que el espectáculo es la mejor manera de copar de aficionados las gradas cada fin de semana. Por el momento, se vio una muy buena entrada -con hooligans incluido- en el partido de Champions que enfrentó al equipo de Iosep Andrei con el ZF Eger en la primera jornada.

Ambos partidos terminaron con claras victorias de los locales: 13-6 y 12-5

No obstante, el ambiente vivido el pasado fin de semana muy poco tiene que envidar al de competición europea. Aunque sobre el papel, los dos rivales más directos en la lucha por el título nacional son Steaua y DiGi Oradea -hasta diciembre no se enfrentarán-, un derbi es un derbi y en la última jornada de Liga estaba en juego nada más y nada menos que el honor de saber quien manda en la ciudad de Bucarest, capital de país. Los resultados demuestran que una vez más, el combinado en el que juega por segunda temporada consecutiva el catalán Adrià Delgado no deja entrever debilidad alguna y venció con autoridad en ambos compromisos: 13-6 y 12-5.

La rivalidad entre Steaua y Dinamo se traslada también a fútbol o baloncesto

El Dinamo Bucarest fue durante muchos años el gran dominador del waterpolo rumano. Es más, es el club con más títulos del país -en total, 32– y vivió una época de gloria entre las décadas 60 y 80 con destellos de otros históricos como Rapid Bucureșt que desde 2004 no sabe lo que es alcanzar la gloria. Camino parecido ha seguido estos últimos años el Dinamo, puesto que su último título nacional data del 2000. Al fin y al cabo, a día de hoy -y hasta que se diga lo contrario- Steaua mantiene viva una dictadura a base de éxitos después de acabar con la tiranía del Oradea en 2016 tras nueve años de triunfos sin paliativos.

Caminos paralelos

En Rumanía la rivalidad entre clubes y sobretodo si estos son vecinos va mucho más allá del waterpolo. Y es que tanto fútbol como baloncesto despiertan pasiones por ambos bandos de la ciudad y los aficionados morirían por sus colores sin importar la disciplina deportiva de la que se trate. Hay que tener en cuenta que Dinamo, sin ir más lejos, cuenta con 27 modalidades diferentes. Es por ello que no es extraño ver rivalidad cuando se trata de equipos de la misma ciudad y más sabiendo lo parejo de sus caminos.

En fútbol, ni uno ni otro domina a día de hoy la Liga I Orange. El vigente campeón es el Viitorul Constanța, aunque si es cierto que en la última década Steaua mantuvo una buena racha con tres títulos seguidos. Al fin y al cabo es la entidad con más Ligas en su palmarés, seguido del propio Dinamo que en cuanto al balompié no gana desde 2007. Eso si en baloncesto copa el mayor número de títulos seguido casualmente por el propio Steaua con 22 y 21 respectivamente. Como se ve, los éxitos de uno y otros guardan una notada similitud, aunque está claro que en lo que el waterpolo se refiere el pasado más reciente pero sobretodo el presente desvelan que por el momento Dinamo muy poco puede hacer ante el buen momento del Steaua. Tiempo al tiempo.

twitter-bird@etoster

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