Un ajedrecista mudado al agua llamado Asier

El jugador es uno de los más destacados de un conjunto que cada vez tiene más cerca la salvación en una División de Honor en la que lleva más de una década; sobretodo después de imponerse el pasado sábado en Amaya al colista de la categoría

El jugador del Navarra, en Liga / JOSEP ARNAU (ATELIER PHOTO)

del ajedrez al waterpolo. Un salto bastante importante entre dos disciplinas que poco tienen que ver. Es el que dio un apasionado Asier Esteban, que, siguiendo los pasos de su hermano, se inició en el mundo del waterpolo en Larraina, lugar en el que, según él, se ha practicado toda la vida este deporte en Pamplona. Ahora, es una de las referencias de un CW Navarra que dio un paso importante en la lucha por la salvación con una victoria ante el CN Molins de Rei que le sitúa cinco puntos por encima del Automotor Canarias Echeyde.

En relación a su club, Esteban recuerda que como tal, precisamente, comenzó cuando el waterpolo salió de Larraina. En este sentido, destaca que en el primer año del Navarra, en el que todavía jugaba un clásico como Mikel Garay, el equipo, que militaba en 1ª División, empezó un periplo por diferentes piscinas por la ciudad. Algo que hoy en día se ve como algo normal. Por otro lado, comenta que la cantera tuvo que buscarse la vida por las escuelas municipales. Hoy en día, todavía existen estos acuerdos, que son parte del éxito de la entidad. Un éxito que, teniendo en cuenta los medios de los que disponen, el jugador define como algo excepcional. Por ello, cree que si se quiere seguir a este alto nivel (con dos equipos en divisiones nacionales) es imprescindible dar un paso adelante en lo que a instalaciones, calidad de entrenamiento, promoción y ayudas por parte de los estamentos navarros se refiere.

La salvación, más cerca

En esta misma línea, cree que en el Navarra, cuyas señas de identidad son la capacidad de adaptarse a todo tipo de situaciones y el hecho de que las personas siempre están por encima de los resultados deportivos, todavía no son conscientes de lo afortunados que son y el gran mérito que tiene el hecho de haberse mantenido durante diez temporadas en la máxima categoría del waterpolo español. Sobre todo, teniendo en cuenta los tediosos desplazamientos a los que se tienen que enfrentar cada vez que juegan fuera de casa, que hacen que, tras 6 horas de viaje, no lleguen en las mejores condiciones. Otro de los puntos que destaca como positivo, teniendo en cuenta la situación de otros clubs, son las ayudas que reciben por parte del Ayuntamiento de Pamplona y el Gobierno de Navarra.

Estamos haciendo una temporada de nivel medio”, asegura el waterpolista, quien explica que han sido capaces de ganar a un rival directo como el Catalunya en dos ocasiones pero que, por el contrario, solo han sido capaces de sumar un punto contra el Echeyde. En esta misma línea, destaca que no han podido dar la sorpresa ante ninguno de los equipos que están por encima de ellos.

En cuanto al futuro, cree que todavía faltan algunas cosas para que el Navarra vuelva a codearse de nuevo con los mejores. En primer lugar, el nivel de los jugadores de la casa tiene que ser más alto, En segundo, el club debe encontrarse en una situación económica estable que le dé la posibilidad de traer a waterpolistas que aporten un determinado plus de calidad.

twitter-bird@nicolasarlanzon

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