Eli Gazulla: una vida disfrutando de lo suyo

Tras colgar el gorro después de más de 16 años en activo, la guardameta, que destacó en el CE Mediterrani, el CN Sabadell y el CN Sant Andreu, dedica su tiempo al deporte y a enseñar a los más pequeños

Aunque duela, cuando uno ya no siente lo mismo que al principio, es mejor dejarlo. Cuando ya no se goza como cuando se empieza, hay que tomar la no siempre sencilla decisión de alejarse de lo que uno más quiere. Es lo que hizo Eli Gazulla, que decidió colgar el gorro tras una complicada última temporada en el CN Sant Andreu que arrancó con mucha ilusión por la oportunidad de volver a disputar una competición europea pero que se le acabó haciendo demasiado larga.

Sentía que ya no disfrutaba entrenando ni jugando”, recuerda la exguardameta, quien asegura que durante este último año, en el que compaginaba el waterpolo con su trabajo como maestra, tuvo la sensación de no estar preparada mentalmente, como sí había estado en el pasado, para ser un ejemplo para las más jóvenes. En este sentido, cabe destacar que los resultados tampoco acompañaron a un equipo lastrado, a pesar de la existencia de referentes, por la falta de experiencia.

Después de más de media vida entrenando, sacrificándose y teniendo poco tiempo libre, Gazulla confiesa que al principio le costó un poco adaptarse a su nueva realidad. “Iba un poco perdida porque quería hacer muchas cosas”, explica la exjugadora, quien comenta que poco a poco fue ocupando sus tardes y se centró en la docencia y el inglés. Por supuesto, tampoco se alejó del deporte, del que siente una cierta dependencia. Gran parte de su tiempo, lo dedica a correr y a preparar las medias maratones en las que participa. Y, aunque al principio le agobiaban las piscinas, ahora que se ha reconciliado con el medio acuático, nada en el equipo Máster de natación del CN Sant Feliu.

Una trayectoria para enmarcar

El waterpolo me ha dado muchos valores, muchas alegrías y, sobre todo, muchas amistades”, afirma Gazulla, quien se queda con los buenos momentos que ha vivido y se siente orgullosa de su trayectoria deportiva. Una carrera de más de 16 años bajo los tres palos que arrancó a nivel profesional en el Mediterrani, que fue el primer club que apostó por ella. Para ella, que provenía de una entidad humilde como el AESE en la que no contaban con grandes recursos y únicamente entrenaban los fines de semana, fue como cumplir un sueño. De la noche a la mañana, pasó a jugar con media selección absoluta femenina de la época. Unas jugadoras que le sacaban más de 15 años de las que dice que aprendió mucho.

Un tiempo más tarde, le llegó otra oportunidad de oro: fichar por un CN Sabadell con el que lo ganó todo. Allí vivió sus mayores alegrías y conoció a una gran familia. Especialmente, guarda un bonito recuerdo de su despedida tras un horrible último año en el que, según Gazulla, no fueron del todo sinceros con ella. “Recuerdo la ovación de la grada cuando ganamos la Copa de Europa, sentí que la gente me quería y reconocía todo el esfuerzo”, explica la exwaterpolista, quien no olvida las duras situaciones personales por las que pasó.

Tras su salida de Sabadell, recaló en las filas de un Sant Andreu que la recibió con los brazos abiertos. Allí, recibió grandes dosis de cariño y recuperó la ilusión por volver a estar en lo más alto y competir contra las mejores. Una ilusión que mantuvo hasta su último día en activo en un club que no ha dejado de seguir. Según Gazulla, el conjunto de dirigido por Javi Aznar ha dado un paso adelante. ¿El motivo? Ahora cuentan con mucha más experiencia y las jugadoras han madurado. Además, destaca el gran trabajo del cuerpo técnico.

La selección, una espina clavada

A pesar del alto nivel mostrado a nivel de club, a Eli Gazulla se le cerraron pronto las puertas del combinado nacional. Esa es su sensación. Al principio, lo pasó mal. Especialmente, porque todo el mundo le preguntaba por qué no iba y ella no sabía qué responder porque siempre había sido muy trabajadora y disciplinada. Con el paso del tiempo, aprendió a pasar del tema. Eso sí, se quedó con las ganas de disputar unos Juegos Olímpicos.

De la selección actual, en la que conserva buenas amigas, dice que está formada por un bloque que ha sabido ganarse el respeto del resto de países a nivel internacional. Por ello, las ve capaces de recuperar el oro europeo en una piscina que, según ella, les traerá muy buenos recuerdos.

twitter-bird@nicolasarlanzon

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