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La pizarra de Mirko Blazevic

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Su nombre está ligado al waterpolo de la antigua Yugoslavia con quien vivió sus inicios en un banquillo. Mirko Blazevic es un entrenador de la vieja escuela que se resiste a dejar a un lado aquellos métodos de entrenamientos que tantos éxitos trajo consigo en selecciones como la de Montenegro con la que llegó a conseguir, entre otros títulos, un bronce y una plata olímpica. Bajo su batuta ha tenido a grandes colosos del panorama internacional tales como Vujasinović, Sapic, Ikodinović o Šoštar. Ahora forma parte del cuerpo técnico del CE Mediterrani, con quien construye un proyecto basado en crear una nueva estructura de base. El que fuera seleccionador de Brasil en la primera etapa del pasado ciclo olímpico atiende a WATERPOLISTA.com para hacer balance de una trayectoria marcada por la excelencia.

– ¿Qué recuerdas de tus inicios?
“Yo trabajaba en el Becej, un equipo de la ciudad donde nací, y presencié gran parte de los entrenamientos de la selección yugoslava para los Juegos Olímpicos de Seul 1988. Pensé que sentiría un deportista al participar en unos Juegos, como sería la Villa olimpica, la convivencia con los mejores atletas del mundo de otros deportes. Eso me motivó para trabajar con una meta en mente: formar parte de un staff técnico en unas Olimpiadas. Y lo logré con creces y más de lo que pude llegar a imaginar en un inicio. Hasta tres Juegos Olímpicos: bronce en Sidney, plata en Atenas y cuarto puesto en Pekin”.

– ¿En qué ha cambiado el waterpolo de aquel entonces con el de ahora?
“Cuando empecé en esto en un principio era una época donde habían muchos clubes, grandes jugadores y reglas muy diferentes a las actuales. Creo que durante los últimos años han ido cambiando muchas cosas (reglamento, metodología de entrenamiento, formación de jugadores…). En mi opinión, ahora como entrenador tienes mas responsabilidad en la evolución del jugador”.

– Algunos dicen que el waterpolo de ahora es más físico…
“Bajo mi punto de vista, en metodología de entrenamiento, es el mismo trabajo que hace años. El waterpolo consiste en la suma del trabajo fisico, técnico y táctico, más allá de la preparación psicológica. Mucha gente piensa que ahora el waterpolo es más físico, pero yo pienso que no”.

– ¿Se ha modernizado el waterpolo?
“Depende de como se interprete el verbo ‘modernizar’. El waterpolo todavía tiene sus fases de juego (defensa, ataque y transición) además de sus subfases. En los últimos años se han cambiado las reglas del juego. Pero yo entiendo el verbo ‘modernizar’ si se cambian estas reglas para que el público entienda mejor el waterpolo o al menos lo haga más atractivo”.

– ¿Los diferentes cambios que pretenden implantar desde la FINA acabarán con la esencia del waterpolo?

“Si. Creo que el juego va a perder su esencia, si se aplican estas nuevas normas que quieren introducir. Puede que sea más atractivo para el público (un jugador menos, campo más corto, menos posesión….) pero creo que va a suponer muchos cambios técnicos y tácticos en el juego”.

– ¿Se puede equiparar la Yugoslavia de tu época con la todapoderosa Serbia de Dejan Savic?

“Yo pienso que la forma de entender el juego y la filosofía del equipo se ha mantenido, más o menos tal y como ocurría en la época de Yugoslavia. A mi el trabajo de Dejan me da confianza, porque ha evolucionado el método de entrenamiento y análisis de juego. Estuve con Dejan en el equipo nacional mucho tiempo (entre los años 1997 y 2006). Él era jugador y yo entrenador. Por todo lo vivido puedo decir que el tenía unas grandes cualidades para ser entrenador. Los resultados que ha obtenido confirman la opinión que tengo de él. Es todo un campeón”.

– Formaste parte del cuerpo técnico de Montenegro en un de sus mejores momentos deportivos, ¿cuáles fueron las claves de aquella selección?
“En el año 1997 empecé a formar parte del cuerpo técnico de Yugoslavia y después pasé a formar parte de la de Serbia y Montenegro para después pasar cuatro años en Montenegro. Durante este periodo conseguimos unos resultados fantásticos, entre otros tres oros y una plata en Europeos, en Mundiales un oro, una plata y dos bronces y en unas Olimpiadas una plata, un bronce y un cuarto puesto. Durante este tiempo he entrenando a excelentes jugadores tales como Savic, Ciric, Vujasinović, Sapic, Ikodinović, Šoštar. Y más tarde tambien a otros jugones como Udovicic, Gojkovic Zlokovic, Filipovic. Además entrenadores como Vlaho Orlic, Nikola Stamenić y Nenad Manojlovic me ayudaron a conseguir mis objetivos que me marqué en 1988. Con Montenegro y junto a mi gran amigo y entrenador Petar Porobic pase cuatro años. Antes trabajamos juntos en el Becej, Jadran Herceg Novi, entre otros proyectos ¿Qué más se puede pedir? Siempre se puede hacer más, pero los principales resultados obtenidos se debieron al gran trabajo y gran deseo de los jugadores y al cuerpo técnico”.

– ¿Crees que Montenegro ha perdido fuerza?
“No creo que Montenegro haya perdido fuerza. Podría haber un fallo en la preparación de los jugadores jóvenes o en cuanto a las obligaciones y calidad de juego requeridas en la competición de alto nivel. Creo que la gente que dirigía el waterpolo montenegrino no aprovecharon el éxito del Europeo de Málaga 2008 para promocionar el waterpolo. Ahora como yo lo veo, estoy seguro que Vladimir Gojkovic, como seleccionador, esta trabajando muy duro con el waterpolo base de Montenegro. Gojkovic como Savic pasaron mucho tiempo en un sistema de formación y trabajo que obtuvieron excelentes resultados ¿Porqué deberían cambiar algo algo? Sólo pueden contribuir a mejorar”.

– Muchos son los que hablan del mérito de Montenegro, ya que con muy pocos recursos son de las selecciones más punteras, ¿no?
“Montenegro tiene una larga tradición en waterpolo. En la antigua Yugoslavia ha estado siempre presente en los diferentes equipos nacionales tanto a nivel de entrenadores como de jugadores. Kotor, Herceg Novi y Budva han tenido grandes trabajos de base durante muchos años. Hay un hecho muy interesante, la mayoría de ciudades marítimas tienen campos de waterpolo montadas en verano y ligas de waterpolo en el mar. El conocimiento de nuestro deporte es muy grande en toda la población”.

– ¿Qué es lo más notorio que recuerda de su etapa en el Atlétic Barceloneta?
“Mi periodo de trabajo en el CNAB lo recuerdo como una de la época feliz. Durante ese tiempo mi filosofía de entrenamiento fue muy efectiva en el club. Tuve un gran apoyo y cooperación en mi trabajo, sobretodo en el entrenamiento y los partidos con Santi Fernández y Chus Martiín, además de contar con excelentes jugadores como David, Dani, Valles, Xavi, Español, Fran, Marc, Felipe y Adri, entre otros”.

– ¿Llegó a pensar en aquel momento que el CNAB llegaría a ser campeón de Europa?
“Claro que lo pensé. Estaba seguro de que podía estar en la cima de Europa. Durante mi trabajo en el CNAB vi un gran deseo y determinación para lograr este objetivo, por encima de todo el presidente del club Julián García. La entidad creyó al cien por cien en el trabajo de los jugadores y del entrenador. Desde luego con mucho trabajo y esfuerzo lograron convertirse en campeones de Europa. Han hecho del club una verdadera marca”.

– Fue seleccionador brasileño en los primeros instantes del proyecto olímpico de Brasil para Río, ¿cómo define esa época inicial?

“Llegue al equipo nacional de Brasil a través de los entrenadores del Fluminense y en especial a Carlos Carvalho. Acepté el reto puesto que el proyecto estaba enfocado principalmente al desarrollo y la educación de los jugadores y entrenadores. Firmé un contrato hasta los Juegos Olímpicos de Río para preparar un equipo con jugadores de Brasil. Tuve mucho apoyo por parte de Andre Avallone (trabajó conmigo en el Atlétic Barceloneta). El problema vino cuando la Federación quiso resultados a corto plazo y cambió su filosofía nacionalizando jugadores. Con los condiciones y numero de jugadores (pensando principalmente en la base), Brasil puede dar un paso adelante en waterpolo. Por desgracia en la Federación, el nivel es amateur”.

– ¿Que le llevó a no continuar?
“Como he dicho anteriormente, no recibí el apoyo de la Federación para llevar a cabo mi idea”.

– Ahora está en el CE Mediterrani, ¿que le llevó a fichar?
“De mi época en el Atlétic Barceloneta conocí a Marc Comas y establecí una amistad con él. Después de mi salida de la selección brasileña, contacté con el y le explique que mi deseo era regresar a Europa. A raíz de mi comunicación, Marc me propuso trabajar en el Mediterrani porque el club estaba buscando construir un proyecto basado en una nueva estructura de base y de acuerdo con mi filosofía. A mi me interesó la idea porque yo siempre vi que Marc tenía una idea muy parecida a como yo entiendo el waterpolo. Me pareció una propuesta atractiva y acepté el reto”.

– ¿Cómo ves el proyecto del equipo?

“Después de un año, hemos analizado y cambiado muchas cosas pero aún queda mucho trabajo por hacer. Podemos hablar más adelante cuando amplíe mi colaboración con el club”.

twitter-bird@etoster




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