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Seis años después, Tenerife regresa a la élite

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El Acuasport Tenerife Echeyde obtuvo el pasado sábado billete que le permitirá estar la próxima temporada en una de las mejores Ligas de Europa. Este ascenso supone un nuevo hito para el deporte tinerfeño y en particular para el waterpolo de las Islas, que durante muchos años gozó de gran protagonismo a nivel nacional e internacional gracias al CN Martiánez, que militó durante diecisiete años en la máxima categoría del waterpolo español.

“Recuerdo toda esta etapa como maravillosa, ya que desde el principio fuimos alcanzando objetivos impensables culminados con la participación durante años en División de Honor en la época en que España era la primera potencia mundial tanto a nivel de clubes como de selecciones”, recuerda Jesús Cuartero, quien fuera el entrenador del CN Martiánez de 1989 a 2003. El técnico aragonés, que a día de hoy es coordinador de Tecnificación de la Federación Canaria de Natación, considera que “sería bueno que en un corto periodo pudiera nutrir el equipo con los jóvenes jugadores de su cantera para que el recorrido del equipo sea a más largo plazo. Los equipos que se construyen básicamente con fichajes suelen tener un horizonte más limitado para clubes con las características del Echeyde”.

En esta línea, se pronunció su antecesor en el cargo, Pedro Biart, el cual fue el entrenador que llevó al CN Martiánez a Europa hasta en dos ocasiones: “Fue una de las etapas más bonitas que he vivido como entrenador. Haber llegado a ser quintos con el presupuesto más bajo de la categoría era algo impensable por aquel entonces, pero lo logramos”, puntualiza el técnico cubano, el cual recordó con añoranza cuando se clasificaron para la segunda ronda en Copa LEN. “Fue algo único”.

JUGADORES DE RENOMBRE

Muchos fueron los jugadores de enorme proyección y relevancia que en algún momento pasaron por el Martiánez en División de Honor. Es cierto que por aquel entonces la situación económica en el deporte era diferente, por lo que la entidad se podía permitir traer jugadores de la talla de Marc Minguell (ahora jugador del Atlétic Barceloneta y de la selección española), entre otros. Para Biart, los más destacados de su etapa fueron Marco Draseviich y el serbio Barba. “Daban todo por una victoria del equipo”, apostilla.

La época del Martiánez en la élite no pasó desapercibida. Muy pronto se ganó el respeto del waterpolo español, sumamente catalanizado por aquel entonces. El cuadro de Puerto de la Cruz fue de los pocos equipos no catalanes en sus primeros años en la Liga junto a otros ilustres como el Real Canoe en un principio, y después otros como Aguas de Valencia o Plaza Zaragoza. “Conseguir lo que conseguimos con un bloque de jugadores que en su mayoría comenzaron el waterpolo conmigo era algo impensable. Ha sido la experiencia más satisfactoria que he tenido en toda mi etapa deportiva”, confirma Cuartero.

twitter-bird@etoster




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