Sergi Borrell, el ‘gurú’ del arbitraje español

El colegiado barcelonés, actual vocal de waterpolo en el Comité Nacional, considera que los árbitros españoles están viviendo un buen momento en todos sus aspectos

El exarbitro posa para WATERPOLISTA.com / JOSEP ARNAU (ATELIER PHOTO)

Tres Juegos Olímpicos. Cinco Campeonatos del Mundo. Seis Campeonatos de Europa. Infinidad de partidos de Champions y un gran número de encuentros de máximo nivel en el ámbito español. Los datos hablan por sí solos. Demuestran la gran importancia de Sergi Borrell, actual vocal de waterpolo en el Comité Nacional de árbitros, dentro del mundo del arbitraje.

Nacido en Barcelona el 21 de septiembre de 1959, Borrell, que militó muchos años en las filas del Sant Andreu, se inició en este ámbito mientras era jugador. Concretamente, se sacó el título en el año 80, aunque no ejerció hasta el año 85, cuando, tras descartar ser entrenador porque no tenía la paciencia necesaria, decidió cambiar el gorro por el silbato. Años más tarde, en el 92, dio el salto al panorama internacional.

[bs-quote quote=”España cuenta con árbitros respetados en el ámbito europeo y que rinden al máximo nivel y además hay mucha gente joven, ganando experiencia, algo que garantiza el relevo generacional” style=”style-14″ align=”center”][/bs-quote]

En este sentido, cree que el hecho de haber sido waterpolista le ha permitido marcar la diferencia, ya que conoce qué debe ser sancionado y qué no. Además, considera que a un colegiado le tiene que gustar lo que hace, ya que tiene que enfrentarse a partidos muy difíciles y hacer frente a una gran presión. Especialmente, aunque considera que es normal, por parte de los jugadores y entrenadores. En cuanto a la afición, agradece que, a pesar de que siempre puede haber algún exaltado, ésta sea muy diferente a la de otros deportes y sea muy respetuosa en todo momento.

Gestas históricas

Sin duda, junto a su familia y a su trabajo, el arbitraje ha sido, y sigue siendo, una parte fundamental de su vida y le ha aportado una cantidad importante de satisfacciones. Entre ellas, tener la oportunidad de arbitrar la final tanto masculina como femenina del Europeo de Budapest después de también haber pitado en semifinales, algo que no está al alcance de cualquiera.

 

En cuanto a los cambios en el waterpolo que ha podido apreciar a lo largo de su extensa trayectoria, Borrell destaca la profesionalización de los jugadores, que están mucho más preparados físicamente, algo que permite que el juego, a diferencia de otras épocas en la que era mucho más duro y había más contactos, sea más dinámico y rápido. En lo que a los árbitros se refiere, cree que para que se conviertan en profesionales todavía queda mucho y que esto pasa porque haya más recursos. Para ello, según él, se tendría que hacer de esta disciplina algo más vistoso para que más gente acudiese a las piscinas.

En esta misma línea, el árbitro, que forma parte de las reuniones en las que se trabaja para mejorar este deporte, afirma que las variaciones en el juego que se pretendían introducir el año pasado han quedado en stand by. Actualmente, tal y cómo explica, se encuentran en una fase embrionaria en la que se realizan encuentros para decidir cómo puede ser un futuro en el que, por supuesto, tendrán en cuenta a los equipos y a los propios jugadores. A nivel español, Borrell cree que el arbitraje nacional pasa por un buen momento. Según el vocal del Comité Nacional, España cuenta con árbitros respetados en el ámbito europeo y que rinden al máximo nivel. Además, valora positivamente el hecho de que haya mucha gente joven, ganando experiencia, algo que garantiza el relevo generacional. Quién sabe si pronto encontraremos al próximo Sergi Borrel.

twitter-bird@nicolasarlanzon

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