Un ‘dominio’ con tintes yugoslavos

No podía faltar el habitual análisis histórico de la competición más importante del calendario de clubes; llega la Champions League, un Campeonato que ha contado con destacados éxitos protagonizados por equipos españoles

La edición número 55 de la máxima competición europea de clubs que se celebrará en Génova (Italia) desde el próximo jueves día 7 de junio, tiene numerosos alicientes y novedades, pero la más importante es su camino hacia su consolidación en su formato como Liga, tema que parecía, por sus costes, que generaba dudas, y que a la hora de la realidad se han disipado a pesar de que la ampliación del número de equipos  ha llevado a partidos con resultados muy amplios, quizás impropios de una competición que aspira a reunir la élite del waterpolo de clubes del continente. Es el precio a pagar en el camino de conseguir que con la competición, todas las naciones dispongan de equipos competitivos en la competición. Estoy convencido que es una apuesta ganadora.

También cabe destacar que, a diferencia de otros deportes, el waterpolo es el primero en llegar a una final a ocho equipos. La final four, exitosa en su momento, fue mejorada por la final six, con sus peculiaridades, que a pesar de merecer un aplauso general por ser un sistema innovador y que ampliaba el número de equipos finalistas, generaba ciertas desigualdades, teóricas a la hora de la verdad, como puede ser el cansancio acumulado de los equipos que jugaban el primer partido clasificatorio, con lo que por una parte llegaban, en su caso, más cansados a la final, pero a la vez, el jugar el primer partido rodaba más al equipo vencedor de estos cuartos de final. En fin, ya es historia, una historia plausible, que muestra el carácter innovador de los amantes de nuestro deporte.

Hoy, con ocho equipos, dos italianos, Recco y Brescia, dos húngaros, Szolnok y Eger y con uno Grecia, Olympiacos, Alemania, Spandau, Croacia, Jug y nuestro CN Atlètic Barceloneta, se preparan para inscribir su nombre en la , ya larga, lista de vencedores, de los proclamados y reconocidos como mejor club de waterpolo de Europa.

Hagamos un poco de historia

En un mundo en que solo vale el presente, en el que el año pasado parece ya la prehistoria, es bueno recordar de dónde venimos, siempre ayuda a comprender mejor, porque estamos aquí y a donde nos dirigimos. Conociendo el camino andado es más sencillo elegir el que debemos tomar cara el futuro.

La primera copa de Europa, de clubs de waterpolo se celebró la temporada 1963/64, en la que el campeón fue el Partizan de Belgrado, que se impuso al Dinamo de Moscú, campeones de dos naciones hoy desaparecidos, Yugoeslavia y la Unión Soviética, en la segunda, el Pro Recco italiano se impuso al primer campeón, un Partizan, que era sin duda el equipo más potente del continente, ello le valió para sumar dos títulos consecutivos más, uno de ellos contra el Dinamo de Magdeburgo, de la también inexistente en nuestros días, Alemania Oriental, en aquel entonces una nación con equipo que aspiraba a los más grande títulos. Mladost de Zagreb, también en aquel entonces yugoslavo, marco jerarquía, con cuatro títulos en cinco años consecutivos.

Los equipos balcánicos, Partizan y Mladost , fueron los dominadores de las competiciones de clubs con apariciones puntuales en las finales de otros equipos del conocido entonces como telón de acero, Dinamo de Bucarest, rumano, Dinamo de Moscú y siempre un combativo Pro Recco, que luchaba por su gran objetivo ser el rey de Europa. Por su parte, el primer título para el waterpolo magiar no llegó hasta el año 1973, de manos del Orvosi, al que siguió el equipo de la Marina de Moscú, parecía que el dominio del waterpolo de las tierras del mariscal Tito terminaba, los dos siguientes títulos para el Partizan , no camufló la llegada de la alternancia en el dominio del waterpolo aunque seguía pareciendo una competición para países del este. CSK Moscú, precedió al Canottieri de Nápoles, el segundo equipo italiano en lograrlo, luego Orvosi, Vasas, Jug y, si, por fin el CN Barcelona.

Y llegan los “nuestros”

El CN Barcelona, el año 1982, consiguió lo que parecía imposible, el titulo de campeón de Europa para un equipo español. El año 1979, solo tres antes, el CN Montjuïc, había conseguido el subcampeonato ante el Orvosi húngaro, era el primer asalto al poder, un aviso, que sirvió para que los jugadores de nuestros clubs vieran que era posible.

El rival del club decano fue el Spandau de Berlín, que fue incapaz de superar el juego de un equipo destinado a hacer historia. Los Cenebistas, asiduos a la competición desde la primera edición, se habían propuesto conseguir el título. Durante muchas temporadas, persiguieron la contratación del técnico húngaro Kalman Markovitz, su incorporación no fue el único ingrediente de este gran equipo, puesto que dos predestinados de nuestro deporte, dos elegidos, coincidieron en el momento preciso. Joan Jané y Manel Estiarte. Ambos han escrito, siempre rodeados de ganadores, de grandes jugadores, páginas históricas en letras de oro de nuestro deporte.

No fue hasta el 1995, trece años después, cuando el CN Catalunya, de Geli, un presidente que ha apostado por el waterpolo con todas sus fuerzas y que merece un capitulo, con el añorado Jesús Rollán, como líder de un grupo selecto de jugadores, con dos jugadores extranjeros, Igor Milanovic y Igor Gocanin, de prestigio internacional, con Dragan Andric de entrenador, se hizo con un titulo, por el que lucho casi durante una década, siendo Mladost de Zagreb, Spandau de Berlín y Jadran Split, los que sumaron los títulos durante este periodo.

La temporada 1996-97 se cambio el formato para pasar a Liga de Campeones, con esta nueva fórmula de competición llegó una mayor alternancia en el triunfo, dos títulos del Possilipo de Nápoles, POSK Split, Becej Serbio, Jug Dubrovnik, para llegar en el año 2002, el primer título del waterpolo griego, fue de las manos de uno de los clásicos en las copas de Europa, el Olimpiacos, siendo en la siguiente edición Pro Recco, que volvía a sacar la cabeza como vencedor, después de casi cuarenta años de sequia a pesar de estar siempre entre los “grandes”. A partir de aquí, con “sorpresas” de otros equipos, los genoveses se han convertido en los dominadores de la competición, llegando a sumar cinco títulos hasta la actualidad. Entre los outsiders que fueron capaces de hacer saltar la banca, Honved de Budapest, Possilipo napolitano, Jug Dubrovnik, Primorac Kotor, Partizan y Estrella Roja de Belgrado para llegar al 2014, cuando el CN Atlètic Barceloneta, en les mágicas piscinas Bernat Picornell, conseguía el tercer título continental para un equipo estatal.

El CN Atlètic Barceloneta, un club nacido para superar retos, el primero en superar al CN Barcelona, luego conseguir unas instalaciones, que con una gestión modélica les ha permitido una estabilidad económica que les permite invertir en el waterpolo. Como en los dos títulos de clubs de nuestra liga precedentes, algunos nombres ilustres de nuestro deporte, con un general en el agua Felipe Perrone, o la persiana cerrada en la portería de Dani López Pinedo y un equipo completo que realizó un waterpolo moderno, de la mano de Chus Martín, el primer técnico español que conseguía el titulo máximo europeo. Ahora, con el soporte de todo un barrio, la Barceloneta, el club de Julián García, otro presidente que merece su apartado, afronta el desafío de ser el primer club de nuestra liga que consigue el segundo gran título. Conociéndoles, sino es esta vez, solo será cuestión de tiempo.

 

Resumiendo…

Hasta el momento, Recco, con ocho títulos es el club con más títulos, pero cabe saber leer que, después de ser el segundo equipo en conquistar la Copa, espero, casi dos décadas para poner la segunda en sus vitrinas y casi veinte más para alzar la tercera copa. Es a partir de los 2000 en que pasa a ser el favorito de todas las competiciones y que, cuando no gana, se considera que es un fracaso para ellos. Para quitarse el sombrero.

Partizan de Belgrado, fue el rey de los sesenta y setenta, hasta siete títulos han conseguido, seis de ellos entre el 64 y el 76, marcando una época, solo contestada por Mladost de Zagreb, con siete títulos del 68 al 96, con la aparición puntual del Jadran Split en los años 92 y 93. Toda una etapa de dominio balcánico, entonces con equipos de la antigua Yugoslavia. Equipos que con el mismo Partizan, serbio ahora, en el 2011, la Jug, croata, con cuatro títulos, tres en los años 2000.

La nota extraña, anómala, excepcional, fue el Spandau de Berlín, todo un mito en la competición de los años 80, con cuatro campeonatos. El waterpolo alemán consiguió aunar en un equipo todo el potencial e hizo que los berlineses fuesen referentes y su nombre quedase enmarcado al lado de los mejores clubes europeos para siempre. Italia, ha competido en número de equipos con titulo con los balcánicos, con lo que parece que el waterpolo es adriático, así, con más de un titulo, el Possilipo, repitiendo 97 y 98, con la aparición del 2005. Los clubes magiares, siempre candidatos en cualquier competición de waterpolo, solo han tenido dos equipos que hayan repetido titulo y , ambos, ya lejanos en el tiempo, Vasas de Budapest, 80 y 85 y Orvosegyetem SC, 73 y 79. El actual campeón, Szolnok puede ser el tercero.

twitter-bird@GasparVenturaM

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