El efecto 2000 en la Liga Iberdrola

Un total de 62 jugadoras nacidas en el año 2000 y siguientes han contado con minutos este año en la máxima categoría del waterpolo español; un hecho que habla por sí sólo de la influencia de las más jóvenes en el actual momento de nuestro deporte

EWZ, uno de los equipos con más jugadoras del 2000 / E.T.

La media de edad de la selección española femenina que obtuvo el bronce en la Final Six de Europa Cup celebrada el pasado fin de semana en Pontevedra es de 18,53 años. Más allá de este dato, bien es cierto que la influencia en el equipo nacional de algunas de las jóvenes perlas del waterpolo español es toda una realidad. Para muestra la convocatoria en esta cita continental de Alejandra Aznar debido en gran parte a la lesión de última hora de Anna Gual, presente en el Mundial del pasado verano. Aznar, de 18 años, es una de las piezas más importantes del CN Sant Andreu, segundo clasificado de la Liga Iberdrola siendo la máxima goleadora del equipo y segunda de la categoría con 48 dianas en su haber.

[bs-quote quote=”Los retos de las jugadoras de 1999 y menores es el Mundial de Belgado (juvenil) y el Europeo de Madeira (junior)” style=”style-16″ align=”left”][/bs-quote]

También nacida en el 2000 encontramos a Paula Leitón, boya del CN Sabadell y de la selección española. Después de haber asumido el rol de titular en el Mundial de Budapest ahora comparte de nuevo posición con Maica García. Todos coinciden en señalarle como sustituta natural de toda una referencia que continúa marcando un antes y un después en su regreso al equipo nacional. Más allá de las nacidas en el 2000, destaca el papel de Paula Crespí (1998) y Judith Forca (1996). Las deportistas de 18 y 21 años, respectivamente nos sorprenden en cada cita por sus determinantes actuaciones a las órdenes de Miki Oca. Más allá de esto, lo cierto es que ésta generación está tomando también la palabra en otras competiciones internacionales. Para muestra el oro conseguido el verano pasado por la selección juvenil. Este año, un alto número de éstas jugadores mencionadas posteriormente lucharán por ampliar su éxito tanto en el Mundial de Belgrado (categoría juvenil, es decir 2000 e inferiores) y Europeo de Madeira (junior o lo que es lo mismo 1999 e inferiores).

El líder cumple con la base

Siguiendo la línea del CN Sabadell, el equipo que entrena David Palma es líder intratable del Campeonato doméstico, logrando batir récords de goles jornada tras jornada. Después de haber disputado 15 encuentros lleva la friolera suma de 319 goles, una media de 21,26 por compromiso. Debido a la diferencia latente entre el campeón de las últimas 6 Ligas y el resto de equipos, bien es cierto que el técnico sabadellense cuenta para el primer equipo con jugadoras formadas en la casa que vienen haciendo las cosas bien en los últimos años. Un esfuerzo que les ha permitido jugar partidos este año con el equipo absoluto. Esta temporada dos jugadoras nacidas en el 2000 han tomado la partida. Se trata de Nuria Ferrán y Marta Silva. Mientras que la primera ha disputado un sólo encuentro, la segunda ha llegado a jugar cinco, incluyendo la semifinal de Supercopa de España. Por el momento, lleva siete tantos. Más allá de éstas dos canteranas destacan el debut de Nadia Lopera (20001), Sofía Miró (2003 y un gol en su cuenta particular), así como el de Nona Pérez, también nacida en el 2003.

Es una realidad que el líder no duda en dar espacio en su nutrido grupo de profesionales a las más pequeñas, pero es que sus principales perseguidores siguen la misma línea de trabajo. La Sirena CN Mataró, que este año restructuró gran parte de su plantilla con la incorporación de hasta cinco jugadoras en el mercado veraniego, también ha querido dar cabida a dos jugadoras. Ambas nacidas en el 2000 que vienen a ser resultado del ambicioso proyecto de cantera del club del Maresme. Hablamos de Júlia Soler y Julia Nieto. La segunda no sólo ha disputado tres encuentros sino que ha anotado una gol.

[bs-quote quote=”La más joven en haber jugado este año con el CN Sant Andreu es Raquel Prieto, nacida en el año 2002″ style=”style-16″ align=”right”][/bs-quote]

El CN Sant Andreu, por su parte, es sin lugar a dudas el equipo en el que la incidencia de sus jugadoras tienen mayor peso. Más allá de la destacada figura (anteriormente comentada) de Alejandra Aznar, Javi Aznar (seleccionador español juvenil) sabe muy bien la relevancia que tiene dar protagonismo a estas jugadoras en plena fase de formación. “Estas chicas están subiendo muy rápido y bien. Pero hay que tener paciencia, a veces queremos correr demasiado y no es bueno. Son muy peques. Lo importante es que lleguen lo más alto posible a su tiempo“, comenta el técnico del CNSA que además cuenta con los servicios de Natalia López, Mireia Guiral (capitana del equipo) y Silvira Morell del año 2000, así con Ruth Ariño, Paula Sánchez y Paula Nieto, del 2001. La más joven en haber jugado este año con el primer equipo es Raquel Prieto del 2002.

El ‘Moska’, con diez jugadoras

No obstante, el equipo en el que más jugadoras nacidas a partir del año 2000 han copado parte del protagonismo es el CN Moscardó. El combinado madrileño que tiene amarrada virtualmente la permanencia en la categoría vivió un vuelco esta temporada debido a la salida de varias jugadoras de su núcleo duro, por lo que Bea Espinosa tuvo que recomponer dentro de sus posibilidades una plantilla que modificó su hoja de ruta con respecto al curso anterior. Año en el que finalizaron cuartas logrando inclusive la clasificación para los playoffs por el título. Esta coyuntura hizo que la participación de las más jóvenes ganaran enteros, llegando a jugar este año cuatro jugadoras del 2000 (Paula Suárez, Amaia Alzuaz, Sandra Pachecho y Mónica Pascual), cinco del 2001 (Andrea Arias, Luna Sarmiento, Elena Bajar, Alba Castro e Isabel Vázquez) y una del 2002 (Elena García).

[bs-quote quote=”Marta Madre (2001) y Natalia Naya (2002) son las jugadoras que siendo de la generación 2000 y menores han jugado más partidos con EWZ: catorce en total” style=”style-16″ align=”left”][/bs-quote]

Otro de los equipos que ha sido capaz de navegar en las difíciles aguas de la necesidad y la calidad ha sido la Escuela de Waterpolo de Zaragoza. Sin ir más lejos, Fran Orizo ha dado protagonismo en la portería a Silvia Ballesta. Meta nacida en el 2000 que ha compartido posición con la madrileña Macu Bello. En total ha jugado siete partidos. Once ha disputado hasta el momento Teresa Perigot, del 2001. Del mismo año es Marta Madre, que por su parte, ha contado con minutos hasta en catorce ocasiones, al igual que la joven Natalia Naya (2002). Mientras que Silvia Llorente (2001) y Lucia Calonge (2002) han jugado un partido cada una, Ainhoa Chicote, nacida en el 2003 ha jugado tres. Estamos hablando de siete deportistas aragonesas que no sólo han estado convocadas, sino que han contado con la confianza de Orizo en sus respectivas convocatorias. “Es el motivo de estar en División de Honor y por lo que merece la pena mantenerse. Que cualquier niña que quiera jugar a waterpolo de Aragón lo pueda hacer en su casa, pero para eso ellas son las que deben currar duro“, confiesa su técnico.

Con la intención de poner las bases del futuro en la élite del CN Sant Feliu, Manolo Suárez ha dado oportunidades a algunas de las jugadoras que debido a su buen hacer se han ganado jugar en El Complex con el primer equipo. Entre esta lista de nueve deportistas están las porteras Inés Gómez y Elia Jiménez (ambas nacidas en 2000 y 2002) que por momentos han cogido el testigo de la meta titular Mila López. “Que jueguen estas chicas significa que estamos trabajando bien la base, que el futuro del club y los relevos de jugadoras están asegurados“, comenta el técnico quien además ha dado minutos a tres jugadoras más del 2000 (Laia García, Elisa López y Milly Wordley), más allá de los casos de Nadia Fernández (2001), Mar Navarro (2002), Alba Olivé (2002) y Anna Marcos, la más pequeña del equipo con tan sólo 14 años. Para Suárez, esta circunstancia provoca que “las jugadoras jóvenes empujan a las veteranas a tener más ambición y aumentan la competitividad dentro del equipo aportando ilusión“. “Las jóvenes tienen que aprender rápido y demostrar calidad para poder jugar, lo que hace que con la experiencia del juego, a la larga tengamos mejores jugadoras porque cada vez el listón está más arriba y cuesta más jugar“, puntualiza.

[bs-quote quote=”Hasta siete jugadoras del año 2000 y menores han debutado a las órdenes de Marc Comas; todas juegan en el equipo juvenil que es tercero de Liga” style=”style-16″ align=”right”][/bs-quote]

El CE Mediterrani con la llegada de Marc Comas al banquillo no sólo ha dado un golpe sobre la mesa a nivel clasificatorio (al paso de la décimo quinta jornada ocupa la quinta plaza a un sólo punto del cuarto), sino que ha consolidado las participaciones de las más jóvenes. Esta temporada hasta siete jugadoras han contado con minutos en lo que va de Liga. Un hecho que su entrenador considera determinante. “Para nosotros es una necesidad, pero nuestra obligación es hacer llegar el máximo de jugadoras de la casa al primer equipo, es nuestra filosofía de club y nuestro principal objetivo en categorías de formación“, asegura Comas, quien ha contado este año con hasta cuatro jugadoras del año 2000 (Aitana García, Carla Díaz, Marta Fuertes y Berta Setó), así como una del 2001 (Natasha Trojan) y dos del 2002 (Judith Figeroa y Marta Ungría). Todas conforman la columna vertebral del equipo juvenil del Mediterrani que es tercero a un punto del CN Sabadell y a cinco del CN Sant Andreu, que es el vigente campeón de España.

Pesos pesados del equipo

Para nosotros, pese a ser conscientes que esto les obliga a madurar a pasos agigantados, es un orgullo y una ilusión que jugadoras que juegan en categorías sean parte de las encargadas de aportar al primer equipo“. Así se muestra David Martín al comprobar que hasta seis jugadoras han contado con minutos este año tanto en Can Roses como en los compromisos que CN Rubí ha jugado como visitante. De las seis deportistas (en su totalidad formadas bajo el arropo de la entidad rubinense) Alba Gómez, Paula Rutgers son nacidas en el año 2000, mientras que Ariadna Ruiz y Carla Asensio tienen 15 años. Junto a ellas se encuentra Carlota Alonso y Alba Rodríguez, del 2003, mientras que Elena Ruiz (hermana pequeña de Ariadna) también ha llegado a jugar en Rubí. Una jugadora con gran proyección tal y como demostró el pasado fin de semana en el Campeonato de España Infantil junto a la selección catalana.

Nueve son las jugadoras que habiendo nacido más allá del año 2000 han jugado esta temporada a las órdenes de Xavi Pérez en el primer equipo del CN Terrassa. De esta lista (conforman el núcleo duro del juvenil del equipo del Vallès) dos son piezas claves. Hablamos de la portera Sandra Domene (en unos días cumple la mayoría de edad) y de Olga Descalzi (nacida también en el año 2000). La primera llegó a colgarse la medalla de plata en el pasado Mundial de Budapest, mientras que la segunda es la máxima realizadora del equipo con 33 dianas en su haber. Del año 2000 también se encuentran Adriana Alcaraz, Aina Pastor, Marta Sampex, Carla Aranda. Por su parte, Judit Barbero nació en el 2001, mientras que Julia Rodriguez y la portera Berta Tomàs nacieron un año después. “Trabajamos para que las jugadoras de base suban al primer equipo“, comenta el entrenador del Terrassa, quien considera que más allá de la influencia que tiene Sandra y Olga, “dos de las otras siete se quedan fuera en la convocatoria cada semana, ya que depende de como han entrenado y del partido que tenemos. Y en los partidos, menos la portera suplente y a veces alguna jugadora puntual, todas juegan“, puntualiza.

El papel del CAR

Un hecho que es significativo llegado a este punto es la influencia del CAR de Sant Cugat donde diecinueve de las sesenta y dos jugadoras mencionadas están becadas. “El programa del CAR es una de les bases del éxito allí se han formado muchos jugadores, pero también los entrenadores y siempre se ha respetado mucho el trabajo de los clubes y se ha intentado coordinar en todo momento para hacer lo mejor de cara a los deportistas que al fin y al cabo son los verdaderos protagonistas“, comenta la hasta hace unos días vocal de waterpolo en la Federación Catalana, Lidia Flaqué.

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