El ‘gran’ Toni Esteller

Ponemos en valor la trayectoria profesional del que es considerado por muchos (y con razón) mejor entrenador español debido a una carrera llena de éxitos y aprendizaje

Reconozco que en la vida las cosas se han de tomar como vienen, demasiadas veces de una manera diferente de cómo hubieras deseado o imaginado y en el caso de hoy, estoy convencido, todos los que estamos en el mundo del deporte entendemos que el adiós a los banquillos de uno de los grandes, no quiero calificarle como el más grande por respeto a los compañeros de profesión, merecía fuese diferente. Si hablo de Toni Esteller. Lo lógico era que terminase en el agua, con el aplauso de una piscina llena de público, de amigos, es lo que somos en el waterpolo y de jugadores, actuales y a los que ha ayudado a querer al waterpolo, a progresar. Quizás Toni, por su forma de ser no lo hubiera querido, para él la vida es más sencilla. Su personalidad, con criterio, seguridad que infunde a sus equipos la ha llevado a rehusar más popularidad de la obligada en cada situación. Ello le ha hecho más grande y reconocido por los que le conocen.

Escribir estas líneas, para mí, son un reto, puesto que nos conocemos desde niños, nuestras coincidencias en la vida han sido muchas y no quiero que nadie pueda decir que he caído en ensalzarlo por la amistad o él mismo que le sepa mal que diga según qué cosa propia de nuestra larga relación. Pero es un reto que asumo satisfecho por lo que significa la posibilidad de expresar , de hacer público quien es Toni Esteller más allá de los resultados deportivos, de los títulos, que si, adornan los curriculums, pero dejan ocultos trazos importantes de quien es la persona. Mi relación con Toni, me llega desde la natación, con 10 años me gano en los primeros campeonatos de Catalunya en los 25 metros mariposa, me conformé con ser subcampeón de Catalunya. Esta rivalidad, duro años, con alternativas, pero con una creciente amistad. Toni, llegó a conseguir el récord de España infantil de los 100 metros mariposa, fue pódium en los campeonatos de España Absolutos y también llegó a la selección nacional absoluta de natación. Era una época que se compartía natación y waterpolo. Es solo una breve reseña de su calidad como nadador que queda oculta con sus logros como entrenador.

También queda oculta su etapa como jugador de waterpolo. Toni , nacido deportivamente en el CN Barceloneta, aún no se había producido la fusión con el CN Atlètic, decidió seguir su carrera en el CN Barcelona. Donde coincidimos, su “has de venir al club” fue convincente. Como jugador fue elegante, listo, daba gusto jugar con él, te podías entender, jugar sin mirase. Su llegada a la selección el año 1973, le convirtió en uno de los históricos que jugaron el primer mundial en Belgrado , desde los 18 años sumando actuaciones internacionales, medallas en categoría junior, llegando a su zenit en el absoluto en Moscú 1980, con un diploma olímpico, una medalla de chocolate, cuartos, que aún le duele. Allí éramos el segundo equipo y nos faltó creérnoslo.

Después de Moscú, dio el paso definitivo hacia la profesión que le encumbraría, ficho por el CN Catalunya como entrenador jugador. Aún siguió en activo como jugador y pieza clave del equipo de Lolo Ibern hasta el 1982, en que decidió dedicarse a su club íntegramente, 198 actuaciones en la selección absoluta dan fe de su categoría. En el CN Catalunya se forjó él, pero sobretodo forjó a un equipo, con el apoyo de Ramon Gelí, su presidente, que encaraba su mejor etapa. Dio forma a lo que debía ser un equipo de elite en el waterpolo europeo. El año 1986, después de un final de infarto en la liga con el CN Montjuïc, con una piscina Sant Jordi repleta, en el que la suerte le dio la espalda, dejó al CN Catalunya para coger la selección nacional. En el club de Gràcia me cedió el testigo, otra vez, “has de venir al Catalunya”.

Aquí quiero hacer un inciso sobre como la fortuna le ha dado la espalda en momentos de su vida, que creo han conformado su carácter, capaz de superarlo todo con entereza, solo entraré en el apartado deportivo, si “cronos”, el tiempo, hubiera jugado a su favor, hubiera añadido los mayores éxitos a su gran carrera; salé del CN Barcelona el año anterior al título europeo del club decano, deja la selección el año anterior a la primera medalla de la historia en Roma 1983, deja el CN Catalunya con las mieles de los títulos cercanos y en la selección, bueno, hablamos en seguida. Toni debuta como seleccionador nacional el año 1986, tiene que hacer una selección para competir en el primer Mundial en casa, Madrid-86 y lo tiene que hacer con una selección en que se mezclan jugadores con los que ha compartido selección y otros que hasta ayer han sido rivales en la liga. Logra un quinto lugar poco valorado y más por la coincidencia con la baja de Manolo Delgado. Pero este inicio solo es anécdota, lo más importante de Toni ha sido su visión de futuro y su fe i visión como descubridor de jugadores. Y voy a dar una serie de datos que no por conocidos deben ser resaltados y que a mi entender dan a Toni la paternidad absoluta de la selección española que dominó el waterpolo en el mundo durante más de una década.

El 86, cuando yo llegué al CN Catalunya, ya tenía fichados a Jesús Rollán (e.p.d) y Pedro García (Toto). Pero la lista de su apuesta por jugadores es larga y acertada y con una implicación directa, asumiendo papeles de tutoría etc. Dejo dos nombres Guillermo Molina y Felipe Perrone. Creo que son muchos los que se pueden añadir ellos mismos como reconocimiento. Sus JJOO como seleccionador fueron los de Seúl, un sexto lugar con solo dos derrotas. Pero un equipo en formación con figuras en ciernes con solo 20 años. Solo con analizar cuantos jugadores tenia Toni en sus listas de los que, en plenitud, consiguieron la primera medalla olímpica de nuestro waterpolo para entender el acierto de su apuesta. El camino estaba iniciado con un destino claro. Como siempre Toni no estuvo en la recogida de medallas, pero si en el reconocimiento de todos los que seguimos su trabajo.

El año 1991, volvió al CN Barcelona, donde consiguió hasta siete títulos de liga, siete copas del Rey i dos Copas LEN, pero mucho más, fue capaz de ganar cuando tenía que ganar y alguna vez cuándo no le correspondía, es decir sin ser favorito, pero lo mejor fue su huella en todos los jugadores, no conozco a ninguno que no me hable de que Toni es otra cosa, es el mejor, a la vez que hacia maravillas con los presupuestos a los que sacaba un rendimiento extraordinario apostando por jugadores desconocidos o jóvenes con posibilidades antes que los otros se las vieran. No exagero cuando digo que poco a poco, día a día ha conseguido que unánimemente se le considere leyenda de los banquillos.

twitter-bird@GasparVenturaM

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