La (posible) hoja de ruta española

Con la mirada puesta en Tokyo 2020, ambas selecciones españolas afrontan con ilusión y con opciones la cita más importante del año que tiene como principal condicionante que se disputa en Barcelona, ante nuestro público

Este próximo verano el waterpolo español volverá al epicentro de las alegrías, pero también de las tristezas más históricas de los últimos 30 años. Las piscinas Bernat Picornell serán el escenario de la competición más exigente del calendario internacional. Y es que el Europeo es el Campeonato de mayor nivel, incluso más que un Mundial o unas Olimpiadas, principalmente en el caso de los chicos, puesto que en las citas mundiales y olímpicas el criterio de clasificación provoca la entrada de selecciones emergentes con poco peso frente a potencias de mayor calado deportivo que se quedan a las puertas. Para ejemplo, el Mundial de Kazán en 2015, donde la selección española faltó por primera vez en su historia.

[bs-quote quote=”Las chicas deberán de tomar la partida ante dos selecciones que son conocidas por su orden en el juego y por la consolidación de una defensa férrea” style=”style-16″ align=”left”][/bs-quote]

En el caso de las chicas el nivel, de por sí, elevado cuenta con las lógicas ausencias de equipos nacionales de categoría como es el caso de Estados Unidos, verdugo hasta la saciedad de las chicas de Miki Oca, que con la exigencia que supone jugar en casa ante tu público vivirá un comienzo de alta tensión ante Hungría, actual campeona continental que buscará retener su cetro. Aunque para muchos es mejor ir de menos a más en línea progresiva, a las españolas le va todo lo contrario. Y los resultados corroboran este ideario, puesto que en cada competición que han debutado ante una selección de nivel han terminado logrando amasar un éxito. Mientras que en el último Europeo de Belgrado 2016 (terminaron en cuarta posición) empezaron con una contundente goleada ante Croacia (3-29), en el de Budapest 2014 cuando consiguieron el oro iniciaron el camino a la final ante Italia, perdiendo inclusive por la mínima. Al fin y al cabo jugar el primer partido ante uno de los ‘colosos’ te permite ganar concentración pero sobretodo ritmo de competición. Evitas la improvisación y te ayuda ha llevar a raja tabla la hoja de ruta marcada.

Las magiares serán junto a Rusia, Turquía, Serbia y Alemania las rivales de España que más allá del peligro que supone un partido ante las húngaras deberá de mantener las distancias con Rusia, otro de los peligros del grupo. Es una realidad que las rusas han ido a más en los últimos cinco años. No sólo a nivel de clubes (Kinef Kirishi es el actual campeón de Euro League), sino a nivel de selecciones. Viene de conseguir el bronce en Budapest el verano pasado tras haber eliminado en Cuartos a una de las favoritas Italia. En cuanto a enfrentamientos directos, España primero superó a Yekaterina Lisunova y compañía en Cuartos de Final en el Europeo de enero de 2016, mientras que meses después en Río, Rusia se tomó la revancha apeando en Cuartos a las chicas de Miki Oca apeandole de las medallas.

[bs-quote quote=” David Martín intenta meter mano en el proceder de una selección que no consigue medalla desde la plata en Roma 2009″ style=”style-16″ align=”right”][/bs-quote]

Aunque España está un escalón por encima (en la teórica) la humildad y la intensidad (señas de identidad del equipo) deberán de tomar la partida ante dos selecciones que son conocidas por su orden en el juego y por la consolidación de una defensa férrea en la que Maica García (regresa tras su ausencia en Budapest) jugará un papel determinante a la hora de neutralizar los planteamientos de Attila Bíró y su homólogo ruso. Los cuatro primeros de cada grupo se enfrentarán en busca de una plaza en Cuartos. Sin presión es momento de cerrar el círculo y volver a recuperar el protagonismo que durante una época encumbró a estas guerreras, las cuales más allá de la columna vertebral del CN Sabadell ha dado paso a jóvenes perlas como Paula Crespí y María Elena Sánchez, que tomará la partido por primera vez después de perderse a última hora el Mundial por una lesión ocular.

¿Y los chicos?

David Martín se estrena en un Europeo después de la agridulce participación en el Mundial del pasado verano, donde a pesar de una espectacular fase de grupos, un mal día ante Rusia en Cuartos dejó al equipo con una sensación extraña, más allá de ser consciente de que este Campeonato fue el primer examen del ciclo olímpico con una escasa preparación previa ante la falta de competiciones como la World League. Habiendo aprendido de los errores, esta temporada la planificación ha ido más allá con la intención de lograr una mayor unificación del grupo y poder trabajar con todos los integrantes en diferentes escenarios y ante rivales de entidad que nos dieran una idea del escalafón que ocupa a día de hoy el equipo.

[bs-quote quote=”Planea sobre la órbita española el esperado regreso de Felipe Perrone que puede aportar experiencia, visión de juego y una destacada calidad” style=”style-16″ align=”left”][/bs-quote]

Con la entrada de piezas jóvenes (Alberto Barroso, Miguel del Toro y Álvaro Granados) y el ya de por sí consolidado núcleo duro (los habituales Marc Minguell, Albert Español y compañía) David intenta meter mano en el proceder de una selección que no consigue medalla desde la plata en Roma 2009. Justamente en aquella final que se perdió en penaltis ante Serbia estaba en el agua el propio David Martín, compañero de vestuario de muchos de sus ahora pupilos. Una circunstancia que le permitirá sacarle todo el jugo a unos jugadores con ganas de dar un golpe sobre la mesa. Les conoce y sabe de lo que son capaz. Con el sosiego que le caracteriza le ha deparado un grupo asequible a la par que peligroso. A priori se jugará ante Montenegro la primera plaza y el correspondiente pase directo a Cuartos, aunque no puede pasar por alto la incipiente evolución de Francia que con sus estrellas jugando en las principales Ligas europeas ha logrado subir un escalón y ya lo ha demostrado este año ante España. Le ganó en la primera fase de la Europa Cup. Por último, Malta con quien debutará no parece generar peligro alguna. Selección de poca entidad que a pesar de ganar arraigo social en los últimos años (a su Liga veraniega se marchan muchas estrellas, entre ellas Guillermo Molina o el español Sergi Mora) no tienen más armas que la del propio Steven Camilleri, máximo goleador en Belgrado.

Lo interesante llegados a este punto es la de obtener la primera plaza del Grupo B siendo conscientes de que en cruces se verán posiblemente las caras ante Grecia o Croacia. Ésta última actual campeona del Mundo con el catalán Xavi García en sus filas. Justamente el jugador del VK Jug será junto a Guillermo Molina una de las grandes atracciones de este próximo Europeo, puesto que jugarán por primera vez en España bajo la bandera de Croacia e Italia, respectivamente. Mientras que estos jugadores (junto a Chalo Echenique) han salido, planea sobre la órbita española el esperado regreso de Felipe Perrone que en junio y tras cumplir el requisito de jugar al menos un año la Liga nacional volverá a ser seleccionable y entrará en los planes de David Martín. La incorporación del hispano – brasileño dará un matiz de experiencia, calidad y sangre fría que puede ser determinante en el devenir del equipo.

twitter-bird@etoster

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