La mujer en el waterpolo: todo lo que queda por hacer

En un nuevo 8 de marzo desde WATERPOLISTA.com hacemos una radiografía de la actual situación en la que se encuentra el papel de la mujer en el waterpolo

Por segundo año consecutivo y con motivo de la huelga feminista convocada hoy, 8 de marzo, en WATERPOLISTA.com queremos reivindicar el papel de la mujer en nuestro deporte y escenificar su necesidad. La historia de la mujer en el waterpolo representa ya de por sí la historia de una minoría dentro de un deporte minoritario. El waterpolo ha sufrido de un machismo inherente al deporte y a la sociedad, y hace exactamente un año ya poníamos de relieve algunas de las dificultades e injusticias a las que la mujer se enfrentaba en este deporte. También demostrábamos a partir de distintos puntos de vista, que en todos los estamentos de esta profesión la prioridad del hombre sobre la mujer es un hecho, y lo sigue siendo hoy en día.

Aunque hay motivos de esperanza, sigue habiendo más cosas por mejorar que por las que sentirse orgullosos. Este año se han visto una serie de avances que nos han demostrado que llevamos un camino que no es del todo malo, aunque seguimos recorriéndolo de manera increíblemente lenta y con diversos aspectos todavía pendientes de mejora.

| Escaso crecimiento de entrenadoras

Una de las primeras cosas a analizar es el del número de entrenadoras. Aunque no haya habido una amplia evolución respecto al año pasado, vemos más rostros de mujeres ocupando los banquillos, aunque (casi) todos en categorías femeninas. La ex jugadora Marina Zablith ha pasado a ocupar el puesto de primera entrenadora del banquillo del CN Mataró, uniéndose a Bea Espinosa, del Moscardó (la única que ya estaba la pasada temporada) como las dos únicas primeras entrenadoras de División de Honor Femenina. También empezamos a ver a más entrenadoras como segundas. Marián Díaz se sienta en el banquillo del Mediterrani junto a Marc Comas, y Paula Esteban hace lo propio al lado de Fran Orizo en la Escuela Zaragoza. Ambas técnicas están empezando así su propia carrera con absolutas y podrían acabar, por qué no, llevando un equipo de la máxima categoría del waterpolo nacional.

En Primera encontramos a Mar Rodríguez. La madrileña es ya un clásico en el banquillo del Boadilla, y este año podría llevar a su equipo al ascenso después de varios años en los que se ha visto una progresión cada vez más acentuada. En la misma división vemos a Miriam López-Escribano, que el año pasado ya llevaba las categorías del Cuatro Caminos y que en la presente campaña se ha hecho con las riendas de las absolutas. También estamos viendo ligeros cambios en competiciones internacionales. Ya hablamos el año pasado de lo habitual que es ver a entrenadores que durante el año están al cargo de equipos masculinos y en verano pasan a ocupar banquillos femeninos, ya sea como primeros o como segundos entrenadores. Ha sido muy difícil en los últimos años ver caras femeninas en equipos de chicas durante cualquier duelo de selecciones y sigue siendo una quimera que haya alguna mujer entrenando a chicos en este tipo de choques.

En este sentido cada vez es más común ver a Marián Díaz y a Bea Espinosa en el staff técnico que trabaja en la RFEN. Además, Carla Fragas es una de las responsables del grupo de trabajo de chicas del CAR de Sant Cugat de la Federación Catalana junto a Jordi Valls, algo anunciado recientemente por esta web. Como se puede observar, ha habido pequeños avances, aunque de nuevo, el camino por recorrer es mucho mayor que el recorrido.

El ejemplo Lorena Miranda |

El avance más notorio en el último año respecto a la parte técnica del deporte del balón amarillo tiene que ver con Lorena Miranda. La ex jugadora del Dos Hermanas y subcampeona olímpica en Londres 2012 se ha convertido en la primera entrenadora de la historia en llevar a un equipo masculino. Es el caso del CN Caballa, que este año milita en Segunda División. Tras descender el pasado año y con el fin de un ciclo con Sergio Aguilera de entrenador, el también director técnico del club se hizo a un lado en los banquillos y descolgó el teléfono para llamar a Miranda. El hecho es insólito y constituye un avance claro y rotundo hacia la dirección correcta, además de sentar un precedente que esperemos que sirva de ejemplo para el futuro.

A pesar de todo ello, seguimos estando muy atrasados en la adaptación de las entrenadoras. Que en pleno siglo XXI haya solo dos mujeres llevando equipos en ligas nacionales de waterpolo no representa ningún ejemplo de paridad ni de igualdad. El caso de Lorena Miranda representa un avance, pero no esconde el verdadero problema. La ex jugadora no deja de ser un rostro conocido y lleno de éxitos n su etapa como jugadora (algo que no le quita ningún mérito) y empezar de cero en el mundo del waterpolo sin tener detrás un currículum que te respalde sigue siendo una quimera para las mujeres.

| Menos equipos femeninos 

Por otro lado, sigue habiendo una minoría de equipos femeninos en toda España, algo que se observa viendo hay una división más para los hombres. El proyectar el waterpolo para las mujeres sigue siendo una tarea pendiente por parte tanto de los estamentos federativos como del deporte en general. Hay que pararse un momento a analizar este punto. La complicación de crear un equipo femenino desde la base es comprensible hasta cierto punto en un deporte donde la dificultad de crear un equipo de por sí desde cero ya es, hasta cierto punto, muy difícil.

Sin embargo, no se entiende que un equipo de waterpolo con un alto poder adquisitivo y con medios suficientes como para desarrollar el deporte femenino no creen una sección para mujeres en sus clubes o que no la tengan en categoría absoluta, aunque algunos bloques históricos como el Barceloneta o el Canoe los hayan adquirido recientemente. Las licencias femeninas han crecido en los últimos cinco años, pero aquí también seguimos teniendo una meta pendiente que se traslada a los despachos, donde casi todas las juntas directivas o en casi todos los estamentos deportivos son los hombres los que ostentan el poder y los que toman las decisiones, ya sea en los clubes o en las federaciones.

Hito para el arbitraje |

En cuanto al arbitraje, hemos visto como aumentan el número de colegiadas, y aunque queda camino por recorrer, este año hemos asistido a otro momento histórico. Por primera vez en la historia dos mujeres arbitraron una final de Copa de la Reina. Lo hicieron Yolanda Ruiz y Belén Gonzalvo, del Comité catalán y valenciano, respectivamente. Este es un ejemplo que debería sentar un precedente y que debería permitir que en el futuro veamos a más mujeres arbitrando, no solo en partidos femeninos, sino también los de categoría masculina, incluidas esas fases finales en las que se juegan los títulos. De una manera u otra, en este estamento también hay una clara minoría respecto al género masculino.

| Reivindicamos

Como hace un año, acabamos con los recuerdos de aquellas mujeres que lucharon y animamos al resto a seguir en la lucha. Reivindicamos el papel de las mujeres como Montse Antón, Mónica Arriola, Maria Cardús, Teresa Xambó, Lidia Calomardo, Lluïsa Gonzalez, Núria Janés, Iolanda Cañellas, Silvia Cañellas, Txell Martí, Rosa Valls, Elisabeth Alcalde y Anna Arriola. Este grupo de mujeres perteneció a la plantilla del Molins y ellas configuraron el equipo que ganó la primera liga femenina de la historia.

También, como no, tenemos que fijarnos en nuestra historia reciente, en la que más hemos avanzado, y nombrar a Laura Ester, Clara Espar, Mati Ortiz, Jennifer Pareja, Pili Peña, Maica García, Laura López, Marta Bach, Ona Meseguer, Roser Tarragó, Ana Copado, Lorena Miranda y Andrea Blas. Este es el grupo que entrenado por Miki Oca convirtió el sueño en realidad cuando consiguieron la plata olímpica en Londres 2012. Este éxito precedería al oro europeo y sobre todo el Mundial de Barcelona 2013 en la mejor generación femenina del waterpolo español. Las guerreras son hoy una referencia en el deporte español y un espejo en el que mirarse por muchos deportistas. Estas jugadoras han sido y siguen siendo pioneras del deporte femenino y han sido los nombres a través de los cuáles se han construido los avances de los últimos años.

Hoy toca reivindicar a directivas, entrenadoras, árbitras y jugadoras. Todas ellas merecen nuestro reconocimiento, agradecimiento y aplauso. Hoy dan igual sus nombres, ya que eso no impide que las generaciones actuales que hacen grande en todos los sentidos el waterpolo femenino les recuerden con el cariño y respeto que se merecen. Hoy queremos reivindicar a la mujer.

twitter-bird@clemenklan

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