Las claves del (nuevo) fracaso del millonario Pro Recco en una Champions para olvidar

Con un presupuesto millonario, el equipo con más poder del planeta ha vuelto a protagonizar un traspiés en Champions League quedando a todas luces en una situación trágica ¿Cuáles son las razones de esta complicada coyuntura?

las caras eran todo un poema. Para comprobar la envergadura de lo que supone este tercer fracaso consecutivo del Pro Recco en Europa basta con ver los rostros de desolación que acompañaron a los italianos en el momento de la entrega de medallas. Un momento protocolario a la par de doloroso que reflejó en todo caso la sensación generalizada de decepción entre los integrantes de un equipo que perdió (merecidamente) ante su público, en su ciudad y de una forma (en todo caso) muy poco agradable. Se les vieron superados por la situación.



La frustración se combinó con tristeza. El golpe es muy duro. Para muestra, es que al contrario que hiciera CNAB y Olympiacos, el staff técnico del Recco no subió a recoger la medalla de plata. Tan sólo lo hizo la plantilla aunque por lo visto en televisión, no lo hizo al completo. La entereza con la que parecía llevar la derrota Steffano Tempesti (muy cercano con la afición desde la distancia) fue lo único esperanzador, puesto que el resto no era capaz de levantar apenas la mirada. Muy significativa la cara de Chalo Echenique que podía haber ganado su segunda Copa de Europa, y de lo mejor en la final del Recco. El internacional italiano no pudo ocultar su pesadumbre, al igual que Willy Molina que rompió a llorar hasta en dos ocasiones: primero a pie de piscina y después sobre el podio.

El dinero, arma arrojadiza

Pero, ¿qué ha ocurrido para que una temporada más estemos hablando de un nuevo fracaso del Pro Recco en Europa? Sobre el papel varios parecen ser los puntos a tener en cuenta, pero lo que está claro es que al igual que ocurriera el año pasado tras el batacazo en Budapest (no llegaron ni a la final al caer en semis ante Jug) la sensación de descalabro es una realidad en Italia. Aunque parezca reiterativo, lo cierto es que evidenciar que el Recco cuenta con un presupuesto astronómico (y millonario, aunque se desconoce con exactitud los números) en comparación con el resto de equipos es cuanto menos una aberración. Se podría decir que su presupuesto puede llegar a cuadriplicar al segundo con más dinero en sus arcas. Jugador que quiere Gabriele Volpi (dueño asesorado desde la presidencia por el exjugador Maurizio Felugo) jugador que tiene. Muy difícil parece poder rechazar una oferta del Recco, aunque conocemos alguno que otro que no hace mucho ya lo hizo. No todo es dinero.



Con todos los recursos económicos del mundo a su alcane, para muchos el problema ha residido principalmente en la confección de esta plantilla. Un equipo que cuenta con una premisa equivocada y que deja entrever que el exceso de talento diluye el juego en equipo. Y eso al final se acaba notando cuando te enfrentas ante un equipo que sobremotivado que te plantea una defensa ordenada y logra neutralizar a los que son tus principales piezas de encaje. Para muestra la propia final en la que Filip Filipovic (acabó la fase de grupos con 18 goles en su haber) no acertó ni una sola vez de cara a la meta rival. Al final la cosa que mal empieza, mal acaba. La sensación que iba dejando el Recco en esta Final Eight iba siendo cada vez más preocupante con el paso de los días. En Cuartos se dejó comer terreno con el AN Brescia que acabó forzando los penaltis, mientras que en semis ante el VK Jug tenía el partido totalmente perdido ante la expulsión “rigurosa” de Luka Lončar. En la final, por su parte, no fueron capaces de romper el partido y ni mucho menos de desvirtuar el acertado planteamiento del Olympiacos.

Un equipo ‘sin’ boya

Punto y a parte de éste análisis, sin lugar a dudas, viene a ser la posición de boya. “Cómo es posible que un equipo de esta categoría tenga tantos problemas ahí“, me comentaba justo después de terminar la final una persona que sabe mucho de estas cosas. Lo cierto es que la situación de Matteo Aicardi en el Pro Recco es cuanto menos extraña. No acaba de tener continuidad y sus continuas lesiones y molestias trastocan los planes de Vladimir Vujasinović que por su parte se le vio superado una vez más por las circunstancias. Aciardi aporta poco al juego en ataque del Recco (marcó 12 goles en toda la Champions y en esta F8 su renta particular fue de cero goles en siete lanzamientos con los que contó) y esto hace que la ausencia de peligro en los dos metros provoque un exceso de dependencia a los jugadores de arco.

Las caras de los jugadores del Pro Recco en el momento de la entrega de medallas eran un poema; al jugador ceutí Willy Molina se le saltaron algunas lágrimas / PRO RECCO

Si ya te falla esto, tus probabilidades disminuyen considerablemente. No funciona ni Aicardi ni su suplencia, principalmente porque no la tiene. Mike Bodegas no es un boya nato. Y al final, si no tienes boya le das a tu rival una oportunidad única para castigarte desde el exterior. Y al final los equipos (conocedores de este punto débil) acaban por aprender. Para muchos es un equipo con poco equilibrio, teniendo en cuenta que cuentan con tres zurdos, pero sin un claro generador de peligro en los dos metros. Su juego (sin dejar de ser de calidad por la aportación individual de su núcleo duro) es predecible.



La pregunta ahora es saber que ocurrirá para el próximo año. Por el momento, la dirección como entrenador del técnico serbio está sentenciada. A vuelto a fracasar, así que aunque las cosas de palacio van despacio la primera decisión del Recco ha sido poner en entredicho su proyecto. A esto hay que sumar ya un cambio más que anunciado, el de la portería. La llegada de Marko Bijac (ahora tiene el reto en el Europeo) parece ser una realidad. La despedida de Tempesti es más que previsible. Llegará también procedente del VK Jug, Renzuto. No obstante, la necesidad de una hoja de ruta clara parece ser mas prioritario que una serie de fichajes, puesto que no sería raro pensar que la plantilla sufra un cambio más drástico. Y es que señoras y señores, esto es el Pro Recco, y ahí todo puede pasar y mas con Volpi al mando del timón. Estaremos atentos a los próximos pasos. Si eres entrenador, al menos, ten el teléfono a mano, que nunca se sabe las vueltas de la vida. Lo que si está claro es que los ofrecimientos de entrenadores a esta hora deben colapsar seguramente el buzón de spam del Recco.

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