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Manel Estiarte: un adiós por bandera en Sidney 2000

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Manel Estiarte durante la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Sidney 2000 / RTVE

Manel Estiarte durante la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Sidney 2000 / RTVE

La primera vez de Estiarte en bañarse en aguas olímpicas fue en Moscú 1980 con 18 años. Veinte años después, con un oro y una plata en el bolsillo, al de Manresa le tocaba despedirse de la competición que había marcado su vida, la nuestra y la de todo el waterpolo español. El COE le dio el mejor premio posible para afrontar su última aventura, ser abanderado en la ceremonia inaugural de aquella cita de Sydney 2000. El mismo 15 de septiembre que arrancaban los Juegos, ABC publicó una entrevista de Manuel Frías al flamante protagonista de la noche: “Es difícil explicarlo, entre otras cosas porque serán mis últimos Juegos. Es un orgullo que hayan elegido a un representante de un deporte pequeño en España, pero que es una potencia a nivel mundial desde hace ocho años. Hemos tocado el cielo, hemos ganado unos Juegos y un Mundial. Es un premio, un homenaje al waterpolo”. Estiarte ya imaginaba como sería aquel momento: “Estoy seguro que me giraré para verles, a mis compañeros de selección y a todo el equipo español”. Pero también tenía en mente que estaba viviendo sus últimas horas como deportista de élite: “Es mi última competición, el último partido, el último minuto dentro del agua. Tiene un aire nostálgico porque ya es el final. Solo por eso estos Juegos serán diferentes”. Con Juan Antonio Samaranch saludando en pie desde el palco, aquella noche Estiarte apareció con pose torera, saludando a la tribuna con sombrero en mano, abriendo el camino a las mujeres de la delegación. Difícilmente pudo ver a sus compañeros de equipo como había previsto, pero disfrutó de su última vez como protagonista y símbolo del deporte nacional.

LA NOCHE MÁGICA DE SIDNEY

Aquellos Juegos se presentaron tras el oro mundial en Perth, derrotando a dos bestias del este como Yugoslavia y Hungría en semifinales y final respectivamente, y con la misión de defender el oro de Atlanta. La selección se encontraba en buenas condiciones para hacerlo, pero no tan óptimas como en la década que dejaban. El 3 de octubre de 1999, España derrotaría a Rusia para ser tercera en la Copa del Mundo de Sydney, lo que daba el billete directo para los Juegos tras el fracaso del equipo en el último europeo. En aquel encuentro, España perdía a falta de un minuto 7-8, pero Ivan Pérez y Gustavo Marcos, anotaron dos goles consecutivos para darle la vuelta. Con la clasificación conseguida de aquella manera, Rusia se volvería a cruzar un año después en el camino hacia el oro. En el partido de semifinales del 30 de septiembre, España tuvo que llegar a las tres prórrogas para acabar perdiendo no solo el partido, sino también a Joan Jané y Antonio Aparicio que fueron expulsados, y así cayó al partido por el bronce frente a Yugoslavia. Cuatro horas antes del encuentro todavía hubo tiempo para recibir otra mala noticia vía telefónica, la que dejaba a “Chava” Gómez fuera del partido por supuestos insultos al árbitro en el enfrentamiento de semifinales que estaban recogidos en el acta.

En esos Juegos de Sidney 2000, la selección española perdió ante Yugoslavia y acabó en cuarto lugar / RTVE

En esos Juegos de Sidney 2000, la selección española perdió ante Yugoslavia y acabó en cuarto lugar / RTVE

Ante todos los factores negativos, ni Jesús Rollán pudo parar el aluvión yugoslavo que penetraba en la defensa española con facilidad. España se despediría de Sydney con un 3-8 en contra, y Estiarte de las piscinas con un sabor agridulce. “Me voy superfeliz por todo. ¿Cómo me voy a ir? Si me hubieran dicho que iba a disputar seis Juegos Olímpicos y que iba a ganar todo lo que he ganado cuando tenía ocho años; cuando empezaba a entrenarme cada día a las ocho de la mañana en Manresa; cuando mis hermanos Albert y Rosa, que en paz descanse, me animaron a dedicarme al waterpolo…”, Estiarte se iba a los vestuarios visiblemente emocionado tras estas palabras ante la prensa, para no volver a vestir el bañador y gorro español nunca más. El 16 de junio de 2001, tras el primer partido del Europeo de Budapest donde España perdió ante Yugoslavia, El País tituló: “España pierde sin Estiarte”, y que es que la selección nunca volverá a ser la España de Manel Estiarte Duocastella.

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